La oferta: muchos departamentos chicos y pocos de tres dormitorios
Un repaso de los anuncios permite dimensionar el volumen de propiedades disponibles:
- 1 dormitorio: 23 inmuebles en oferta. Los precios parten en $330.000 y trepan hasta los $800.000 mensuales, según ubicación y estado.
- 2 dormitorios: 15 departamentos Las publicaciones registran valores desde $430.000 hasta $1.200.000
- 3 dormitorios: solo 1 unidad disponible, con un alquiler de $790.000
argenprop.com.
- 4 o más dormitorios: no hay ofertas vigentes.
La demanda: baja y cada vez más costosa
A pesar de la sobreoferta, la rotación de inquilinos está lejos de agilizarse. Uno de los motivos es el costo inicial para acceder a un contrato. Especialistas de la plaza coinciden en que, a valores actuales, tomar un departamento de $300.000 por mes exige disponer de alrededor de $1.000.000 entre depósito, garantía, sellado y honorarios. Este monto representa más de tres alquileres por adelantado y resulta inaccesible para gran parte de los potenciales inquilinos.
La incertidumbre respecto a la inflación y la indexación trimestral (definida entre propietario e inquilino tras la derogación) también opera como freno: muchos propietarios piden ajustes cada tres meses basados en indicadores que aún no están consolidados, mientras que los salarios no acompañan ese ritmo.
Sobreoferta vs. demanda: un equilibrio difícil
La combinación de mayor oferta y menor demanda está generando un fenómeno poco habitual en la región: departamentos vacíos durante varias semanas. La mayoría de las unidades son de uno y dos ambientes, lo que evidencia que la oferta se adaptó a la demanda de hogares más pequeños, pero los precios de entrada siguen siendo una barrera. Además, la posibilidad de renegociar contratos de manera más flexible no se traduce, por ahora, en rebajas significativas de los valores mensuales.
La fotografía actual del mercado de alquileres en San Lorenzo muestra una sobreoferta inédita, con precios que se disparan hasta el millón y medio de pesos mensuales y un costo de ingreso que espanta a muchos inquilinos. Los próximos meses serán clave para saber si la cantidad de unidades disponibles presiona a la baja los valores o si la desregulación termina consolidando un esquema donde solo quienes cuentan con un colchón financiero importante pueden firmar un contrato de locación.
Fuente: datos obtenidos de las publicaciones de Argenprop (12 de enero de 2026)






