Máximo Padoan

Omar Perotti cenó con los dueños de Vicentín antes del DNU de expropiación

El gobernador de Santa Fe desconocía la decisión del presidente de expropiar la empresa y trabajaba junto a los directores para tratar de salvarla


Alberto Fernández, Alberto Padoan y Omar Perotti. Foto en plena campaña electoral por la presidencia 2019

Máximo Padoán, uno de los accionistas de la compañía Vicentin, consideró este lunes que el nuevo proyecto de intervención de la compañía presentado por la gobernación de Santa Fe “es una aberración”.

En diálogo con Radio Rivadavia de Buenos Aires, Padoán expresó que esta propuesta de la administración que encabeza el mandatario Omar Perotti es peor que la intervención y proyecto de expropiación que había encarado el gobierno nacional.

En línea con lo expresado por otro de los accionistas, Héctor Vicentin, Padoán manifestó que “es una situación mucho más grave que una expropiación; es una confiscación, porque están pidiendo que ingresen interventores por tiempo indeterminado. Es una expropiación de facto y sin indemnizar”.

“Lo único que se me ocurre cuando hablan de que esto es un plan superador, es que en el DNU designaron dos interventores y ahora son tres. Además, no es una intervención por 60 días, sino que no tiene fin, es permanente. Las nuevas soluciones que van apareciendo son cada vez peores”, continuó el ejecutivo.

Sobre este punto, apuntó su sorpresa ante la decisión de que sea la Inspección de Personas Jurídicas la que interponga este pedido de intervención ante el juzgado de Avellaneda, cuando no es común que un organismo de este tipo se entrometa en estas cuestiones.

Y en otro punto destacado de la charla comenta sobre el papel de Perotti, que tantas críticas generó en el agro. “Tuvimos un cena con el gobernador y su ministro de Producción, Daniel Costamagna, para que intercedan en los contactos con YPF porque entendíamos que había una alternativa de alianza posible: ellos cobran con granos su ventas de combustibles y fertilizantes y luego los procesan en una empresa china, que es Cofco. Así lo hicieron y estaba prevista una reunión para un viernes que luego pospusieron para el lunes y nunca se hizo porque fue ese lunes cuando el gobierno nacional anunció la intervención y el proyecto de expropiar”, relató.

Padoán aprovechó el espacio radial para defenderse de las numerosas acusaciones que se están haciendo contra la compañía y las familias que la manejaban.

Aseguró que no tienen ningún hecho de corrupción comprobado y que el informe del economista y director del Banco Nación, Claudio Lozano, que se utilizó como base para toda la movida que hay por detrás de la intención de expropiar Vicentin, “dice una cantidad impresionante de cosas inverosímiles”.

Por ejemplo, afirmó que no es cierto que el dinero que la firma cobró por venderle 16 por ciento de sus acciones en Renova a Glencore se haya “fugado” y no se haya utilizado para pagarles a los productores proveedores de granos.

Explicó que esa cantidad de acciones corresponde a lo que oportunamente Vicentin le compró a otro de los socios iniciales de Renova, Molinos Río de la Plata, a través de un crédito del Rabobank.

Parte de esas acciones obtenidas quedaron “prendadas” al financiamiento y, por ello, cuando Vicentin le cedió este nuevo porcentaje a Glencore, el Rabobank fue el destino de parte del dinero. “Lo otro se usó para pagarle a productores; está en los asientos contables”, aseguró Padoán.

En este contexto, dijo que confía en que la Justicia seguirá haciendo que se respete la división de poderes, como ocurrió con el fallo del último viernes en el que el juez que entiende en la causa puso en pausa la intervención y le devolvió la conducción de la empresa a los accionistas.

Al respecto, aseguró que las negociaciones dentro del concurso preventivo venían bien, que desde que comenzó la crisis no dejar de pagar los sueldos “ni un solo día” y que las plantas productivas ya estaban reactivándose.

También consideró una falacia que Vicentin haya estado buscando “extranjerizar” la empresa, porque los tres posibles socios que estaban buscando para continuar, tenían miembros argentinos.

Por último, sobre una eventual expropiación por ley, expresó: “No vemos cuál es la utilidad pública de todo esto”.

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