No da pie con bola

Otra acusación al interventor de Cooperativa Portuaria por “favorecer” sólo a jerarquizados

Estibadores ya habían apuntado por modificar un reglamento que limita el reparto de ganancias. Ahora también señalan una pérdida del mercado y baja en los ingresos


Nuevas acusaciones contra la administración que lleva adelante el interventor porteño Juan José Schaer en la Cooperativa de Trabajadores Portuarios de Puerto San Martín.

Dos semanas atrás se apuntó a la creación de un reglamento interno que modificó el espíritu del estatuto social de la entidad, como ser la imposición de deducciones a los excedentes para la creación de un fondo de reinversión productiva que prevé elevar hasta un 30 por ciento tales utilidades que deberían ser distribuidas entre los socios.

El nuevo escándalo, tal como los mismos socios lo definieron, es que sobre esos excedentes que queden, pues de acuerdo a tales modificaciones estatutarias ahora se repartirán de acuerdo a las escalas propias de la especialización, jerarquías, categorías, secciones o áreas; ergo, los favorecidos sólo serán un limitado grupo del personal, aquellos sólo jerarquizados.

El estatuto social no disponía de estas instrucciones (aunque siempre el reparto de ganancias fue bastante desigual) y el grupo de socios que volvió a alzar su voz reclama que no existe criterio alguno sobre especialización y/o jerarquía para el reparto de tales utilidades.

Además, indicaron que esas ganancias se están licuando porque se perdió gran parte del mercado que disponía la Cooperativa.

A ello se suma su pesificación y abandono del patrón dolar, más una sensible baja en los valores de la tarifas en alrededor del 30 por ciento y que incluso llevó a que, algunos empresarios, hablaran de dumping por intentar debilitar a las otras empresas locales.

“Con este nuevo reglamento, Schaer, funcionario interventor designado por el PRO, pretende introducir la lógica empresaria a un ente cooperativo al efectuar distinciones de clase y jerarquía entre socios que tienen un mismo fin común de esfuerzo y ayuda mutua”, señalaron los socios.

“De hecho, fue el propio interventor el que efectuó discrecionalmente la determinación de las jerarquías entre los propios trabajadores cooperativistas, beneficiando a unos sobre otros, según su agrado personal”, concluyeron.

Fuente: Mundo Gremial

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