La reestructuración logística y la inversión tecnológica en el sistema de emergencias 911 se convirtieron en uno de los pilares del plan de seguridad del gobierno de Maximiliano Pullaro. Así lo detalló el abogado y subsecretario provincial de Atención a la Emergencia 911, Pablo Polito, durante su paso por el programa Expediente 24, conducido por Nicolás Carugatti y Sebastián Darrichón.
En un análisis a fondo sobre la modernización de los recursos operativos, el funcionario trazó un panorama sobre el estado crítico en el que se encontraba el área al inicio de la gestión y los resultados obtenidos tras los primeros meses de intervención.
“Cuando asumimos en diciembre de 2023, teníamos para la demanda de la gente del 911 apenas 20 patrulleros y cuatro motos para Rosario. El tiempo promedio de respuesta desde que el vecino llamaba hasta que llegaba el móvil era de 25 minutos a media hora”, recordó Polito. Hoy, ese escenario cambió radicalmente: “Hemos reducido ese tiempo a 6 minutos promedio para llamadas generales, y para los casos de alta prioridad estamos en 4 o 5 minutos. Hoy en la provincia de Santa Fe estamos en condiciones de decir que tenemos los mejores tiempos de respuesta del país”.
El freno a las falsas alarmas y la ganancia de tiempo
Uno de los cuellos de botella que paralizaba a la fuerza policial era la atención de alarmas privadas en establecimientos comerciales y domicilios. Según precisó el subsecretario en Expediente 24, al inicio de la gestión entre el 35% y el 38% de la operatividad semanal en calle estaba abocada a responder estos disparos, de los cuales el 99% resultaban ser falsas alarmas o incidencias sin novedad.
A partir de una ley impulsada por el Ejecutivo y sancionada por la Legislatura, la Provincia comenzó a regular el trabajo de estas empresas. “De 2.700 llamados por alarmas que teníamos a principios de año, lo hemos reducido a 1.000. Bajamos del 35% al 18% semanal. El beneficio puntual de esto es que le hemos ganado un minuto de respuesta a la calle para emergencias reales. El móvil que antes iba a una falsa alarma hoy está yendo a auxiliar a un vecino”, subrayó Polito, anticipando que antes de fin de año se formalizará un registro obligatorio para estas empresas.
Monitoreo inteligente y el impacto en San Lorenzo
El sistema 911 recibe actualmente unos 10.000 llamados semanales en Rosario, 4.000 en Santa Fe y 800 en la ciudad de San Lorenzo. Para optimizar la respuesta en el Cordón Industrial, la herramienta de atención telefónica se combinó con un robusto esquema de videovigilancia.
Polito confirmó que San Lorenzo ya cuenta con 500 cámaras operativas distribuidas en 197 puntos de monitoreo, todas integradas al sistema Lince, un software de Inteligencia Artificial que permite procesar horas de video en minutos para detectar patrones delictivos.
El funcionario destacó la doble función de este monitoreo: la prevención activa y el apoyo a las incidencias en curso. Para ejemplificar, citó un hecho reciente en la ciudad: “En Bulevar Mitre y Mosconi, un hombre de 21 años se metió en una obra para robar materiales. Todo eso lo detectó el operador de monitoreo, coordinó con el Comando Radioeléctrico, le fue pasando la información en tiempo real y a las pocas cuadras lograron aprehenderlo y recuperar lo robado. La verdad es que el móvil policial hoy llega siempre rápido”.
Control de tobilleras duales y proyección a futuro
Además del patrullaje de calle, el área a cargo de Polito supervisa el programa de tobilleras duales para casos de violencia de género. “Tenemos 37 parejas monitoreadas. Esto nos permite saber en tiempo real si un agresor se acerca a la víctima; si no depone su actitud al llamarlo, le mandamos un patrullero para su detención”, explicó.
De cara al futuro, el subsecretario adelantó que el 911 se mudará a un edificio moderno en Puerto Norte (en la intersección de calles Thedy y Cándido Carballo, Rosario), donde funcionará de manera integrada con la Central de Análisis Criminal. Asimismo, destacó la importancia de herramientas en marcha como el “Taller 911”, que capacita a vecinos en el uso preventivo de la línea, y la próxima inauguración de la cárcel de alto perfil, diseñada para “jerarquizar la política de ponerle fin al home office de la delincuencia dentro de los penales”.






