Para quemar las calorías consumidas en Navidad hay que caminar 12 horas seguidas

La previa, la cena, el brindis, la mesa dulce... Durante la Nochebuena podemos llegar a consumir hasta 10.000 calorías. Recomendaciones para evitar excesos.


Intoxicaciones, gastroenteritis, deshidratación, quemaduras y obstrucción de vías aéreas (ver aparte) son las causas más frecuentes en las consultas de urgencia durante los festejos de Navidad y Año Nuevo. Para graficar cómo las fiestas suelen asociarse a patrones de exceso, el responsable del área de Coordinación Médica de Emerger, Mariano Soria, dio un dato elocuente: durante estas fechas “se pueden ingerir alrededor de 10 mil calorías en un solo día, las correspondientes al consumo normal de casi una semana”. Los otros riesgos, y por ende los consejos para aventarlos, son de manual: no conducir si se bebió, no excederse con el alcohol y evitar el uso de pirotecnia.

Soria recordó que las celebraciones constituyen un momento de encuentro, reunión y balances, “pero no hay que descuidar algunas cuestiones importantes en relación a la salud”.

Las precauciones son para todos, más allá del sexo y la edad, aunque desde Emerger señalaron que quienes padecen enfermedades crónicas, como diabetes, obesidad o hipertensión, deben añadir algunos cuidados especiales de modo de evitar desarreglos alimenticios con consecuencias.

“La excesiva ingesta de calorías en alimentos y bebidas generan mayores descompensaciones en estos pacientes”, explicó Soria, una realidad que a esta altura del año se traduce en un “número superior de internaciones de personas con enfermedades crónicas”.

“La recomendación para evitar el aumento de las complicaciones en la salud tiene que ver con tratar de respetar lo que uno come habitualmente: todo lo extra, en demasiadas cantidades, puede ser peligroso”, indicó, por lo que exhortó a realizar “opciones saludables y, si no las hay, comer porciones chicas y no repetir el plato”.

Desde el Instituto del Alimento de la Municipalidad también aconsejaron “no excederse en la cantidad”, ya que “la clave está en la moderación”; no abusar de las carnes grasas, embutidos y fiambres: preferir aves y pescados, lomito o jamón cocido magro; incluir vegetales y frutas en el menú, y si se comen sándwiches cuidar que provengan de establecimientos habilitados y que estén refrigerados.

En cuanto a la bebida, la consigna fue “moderación” con el alcohol. Es clave colocar otro vaso o copa para agua o gaseosa, y por supuesto no conducir si se tomó.

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