La Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESLMA) fue la primera en formalizar la metodología del paro general convocado en rechazo al tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados de la Nación. Por otro lado, la medida de fuerza comenzará a las 00:00 horas del miércoles 18 de febrero y se extenderá hasta las 24:00 del jueves 19. Además, afectará de manera directa la actividad en la Hidrovía Paraguay–Paraná y en los principales puertos del país.
Según el comunicado oficial, los remolcadores de empuje de carga seca y líquida cesarán completamente sus actividades durante las 48 horas. Además, aquellos que se encuentren en navegación deberán buscar amarre seguro a partir de las 23:00 del martes 17. Por razones de seguridad, las embarcaciones que a las 00:00 del miércoles estén realizando maniobras de carga, descarga o movimiento de barcazas deberán finalizar esa operación puntual. Luego, deberán permanecer en puerto o en su lugar habitual de amarre hasta la finalización de la medida.

En el caso de buques tanques, portacontenedores y buques de carga que tengan programado su ingreso a puerto o monoboyas entre el 18 y el 19 de febrero, deberán fondear en la rada correspondiente hasta las 24:00 del jueves. Por otro lado, aquellos que se encuentren operando en puerto finalizarán sus tareas. Si se dispusiera su zarpada, también deberán permanecer fondeados hasta que concluya el paro.

Los buques de maniobra portuaria suspenderán servicios desde las 00:00 del miércoles, estableciendo como última toma de remolque las 23:30 del martes. Las empresas deberán designar guardias mínimas de seguridad en cada puerto para asistir eventuales requerimientos de la autoridad marítima, aunque sin realizar servicios habituales.
También quedarán paralizadas las actividades de buques areneros del litoral, lanchas de amarre y practicaje, lanchas colectivo, embarcaciones turísticas, paleros y de recolección. Por otra parte, en el caso de los buques pesqueros, se suspenderán las zarpadas programadas durante el período de la medida. Podrán retomar tareas a partir de las 00:00 del viernes 20 de febrero.
Para el sector offshore, solo continuarán las tareas estrictamente vinculadas a la seguridad de instalaciones. El resto de las operaciones quedará suspendido.
En todos los casos se mantendrán guardias y rondas de seguridad a bordo. Esto tiene el objetivo de garantizar la integridad de las tripulaciones, las embarcaciones, las cargas y el medio ambiente.
La medida tendrá impacto directo en la operatoria de la Hidrovía y en el sistema portuario del Gran Rosario y el Cordón Industrial, en un contexto de alta actividad exportadora. Durante las 48 horas del paro no habrá movimientos normales de remolque, ingreso ni zarpada de buques. Esto podría generar demoras logísticas y acumulación de embarcaciones en rada.
El alcance real del impacto se medirá en función del volumen de operaciones programadas para esos días. Sin embargo, la paralización de remolcadores y servicios de maniobra constituye un freno efectivo en uno de los corredores logísticos más importantes del país.






