Perotti el mejor exponente del «estado ausente»

Por Nicolás Carugatti


Omar Perotti aún con manto de mito

El gobernador de Santa Fe era tal vez una de las promesas dirigenciales que más expectativas generaba en los círculos de poder de la invencible. Tal era así que los colaboradores más cercanos del rafelino apostaban a que «El Omar» sea candidato a presidente en 2023.

Estos 25 meses de gobierno de Perotti fueron suficientes para dejar evidenciado que sus capacidades de gestión y proyectos estaban muy lejos de las expectativas generadas durante al menos una década, mitología de rosca dirigencial, que le alcanzaron para unir al Peronismo santafesino detrás de su figura y así ganar la gobernación en 2019.

Hay al menos tres problemáticas que marcan el desgobierno y ponen en evidencia la pésima gestión de quien fuera intendente de la ciudad de Rafaela en tres periodos.

La primera es el descontrol de las fuerzas policiales en todo el territorio. Rosario tuvo dos de sus peores años de asesinados provocados por el crimen organizado y no se conoce un sólo procedimiento policial, ni persecución de fuerzas provinciales que al menos genere en la sociedad una escena de lucha franca del estado contra estas mafias, muy por el contrario se frustran allanamientos porque los delincuentes son alertados de los procedimientos judiciales, a las problemática de la fuerza provincial se suma la descoordinación con las fuerzas federal – que parecen destinadas a realizar controles de transito entre las avenidas más importantes de Rosario – que a muestra de los resultados su rol en la ciudad de Rosario es decorativo.

La Segunda, Perotti avaló con su silencio la destrucción de tal vez uno de los activos industriales más importantes de la última década en la provincia como fue la radicación de decenas de empresas de biocombustible destinadas al corte de combustibles fósiles. El gobernador se arrodillo ante el lobby que encabezó Máximo Kirchner a favor de las petroleras, situación que hoy se refleja en las extracción récord de petróleo y la muerte de decenas de pymes santafesinas que apostaron por las energías verdes. Esta claudicación se suma al otro gran silencio ensordecedor de Perotti, que fue el no pronunciamiento con firmeza contra la medida de prohibir la exportación de carnes, otro golpe mortal a las pymes de su provincia.

El tercero tiene que ver con una perspectiva más regional. El pasado domingo se registró uno de los temporales más desbastadores de la última década en los departamentos San Lorenzo y San Martín dejando a miles de familias afectadas por la voladuras de techos. El gobernador Perotti no fue capaz siquiera de sobrevolar la zona en helicóptero, su falta de empatía con la región está generando que vecinos que llevan en algunos casos 6 días sin luz y agua decidan cortar rutas para visibilizar sus reclamos.

Perotti de brillar en la «perla del oeste» a encaminarse a ser uno de los peores gobernadores de la historía democrática de la provincia. Otro de los dirigentes que hablan del «estado presente» en sus discursos, pero los hechos y políticas de sus gobiernos se traducen en un «estado ausente». Hoy más que nunca salvase quien pueda.

 

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