El pánico Boudou

Perotti se enfrenta un público difícil, con crisis de seguridad y una autopista abandonada

Perotti, Rossi y Rodenas
Por Nicolás Carugatti

El acto del 3 de Febrero en suelo sagrado del Campo de la Gloria es uno de los momentos más importantes del año para la ciudad de San Lorenzo y toda su región. La sociedad del Cordón Industrial se moviliza para rendir homenaje a San Martín y sus granaderos, con los sentimientos patrióticos a flor de piel al revivir la carga de caballería que emula el histórico combate. Y en efecto, deja al público cargado de adrenalina para escuchar la palabra del Gobernador y del representante del Presidente de la la Nación.

En 2013, hace exactamente 10 años, el vicepresidente de la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, Amado Boudou llegó al histórico Campo de la Gloria acompañado por un nutrido grupo de militantes de La Campora que tomaron sectores de las gradas con banderas. El ex vice condenado por corrupción comenzó su alocución, como cierre del acto central, revindicando las políticas de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner generando la reacción inmediata de todo el público presente, que le propinó tal vez una de las silbatinas más importantes que haya sufrido algún dirigente del kirchnerismo en todos sus años de gobierno.

Perotti llega al histórico Campo de la Gloria en medio de una crisis de seguridad que tiene en Rosario el epicentro de una matanza en manos del narcotráfico, que triplica las estadísticas nacionales, situación que convirtió al Cordón Industrial en zonas liberadas por falta de asignación de presupuesto y personal policial, tal como se publicaba en SL24 la gestión Perotti destinó a la ciudad de San Lorenzo tan sólo 6 oficiales de policía nuevos para toda la ciudad. El gobernador deberá evitar hablar del tema en en su discurso o intentar imponer la lógica discursiva que puso de moda el Presidente Alberto Fernández: mentir sin despeinarse. Si elige está última tendrá asegurada una página en la historia de abucheos.

El gobernador llega al cara a cara con la gente con otro de los puntos que está generando mucho enojo entre los habitantes de la región que arriesgan su vida a diario para circular por la autopista Rosario-Santa Fe. El estado de destrucción acumula decenas de accidentes que se pagan con vidas. Es la provincia la que cobra los peajes y la encargada de mantener la calzada en condiciones, algo que no sucede desde que asumió el gobierno en diciembre de 2019. Perotti decidió abandonar el Cordón Industrial y hoy tendrá que salir de la comodidad de los titulares de los portales amigos y enfrentar al pueblo “sanmartiniano” del Cordón Industrial.