Derechos Humanos

Policías y jefe de Jefatura acusados por apremios, amenazas y secuestro

La causa la inició un hombre que fue hasta la comisaría a denunciar una fiesta clandestina. Lo metieron preso, le pegaron y hasta le rompieron la nariz. Aconteció en la localidad de Cañada de Gómez


Un hombre denunció que fue a la comisaría a quejarse por una fiesta clandestina y terminó detenido, golpeado y con la nariz rota.

Los hechos ocurrieron entra la noche del domingo 20 de septiembre y el lunes 21, pero trascendieron recién hoy de la mano de la Asociación de Derechos Humanos de Cañada de Gómez, donde acontecieron los sucesos.

La acusación quedó dirigida contra los policías que ocuparon sus puestos durante ese lapso de tiempo, pero también involucra al jefe de policía del departamento Iriondo, Francisco Fernández, por amenazas, apremios ilegales y privación ilegítima de la libertad.

Según contó el denunciante, Fabio Mora, de 34 años, se llegó hasta la comisaría de Cañada de Gómez luego de intentar hacerlo por teléfono y no tener éxito. Personalmente pidió auxilio policial porque a su casa llegaban los ruidos de una fiesta clandestina organizada en el barrio. “En la comisaría salió a atender un hombre sin elementos de seguridad por la pandemia. Me quejé por esa situación y porque nadie atendió mis llamados telefónicos”, contó Mora y detalló que luego llegaron más policías y se produjo un entredicho.

“Luego salí con el auto para llevar a mi pareja hasta mi casa, que queda a la vuelta de la comisaría, y el policía que me atendió se puso al frente. Le pedí que se corriera y cuando arranqué simuló que le pisé el pie con el auto. Ahí le dije que no mintiera porque estaba grabando todo con mi celular”, contó el vecino.

Una vez en su casa le pidió el teléfono a su pareja porque el suyo no le proveía internet y volvió hasta la comisaría con el fin de lograr su objetivo inicial: denunciar la fiesta clandestina. “Al llegar comencé a grabar todo para que quede registrado. Salió un policía, me preguntó qué pasaba y sin mediar otro diálogo me tomó del cuello, me tiró al piso violentamente, lo que me lastimó las rodillas y los codos y me quitó los celulares”, dijo Mora.

Según consta en la denuncia realizada posteriormente, lo esposaron y comenzaron a golpearlo salvajemente. “Me dieron golpes en la cara, costillas, piernas, brazos y en la cabeza. Quedaron marcas, raspaduras, hematomas y sangrado que luego constataron los médicos. Estaba desesperado, grité pidiendo auxilio pero el que me golpeaba me decía; ‘callate porque te mato’”, relató.

Después contó que el policía lo trabó con su rodilla en la nuca contra el piso. Allí recordó el caso de la muerte de George Floyd, en Minneapolis, Estados Unidos, y entró en pánico. “Me dejaba sin aire y le pedía por favor que me suelte. Sentí que me estaba matando”, relató, y agregó que se le ocurrió decir “para que dejara de pegarme que estaba mi padre escondido filmando lo que ocurría”.

“Me llevaron a un calabozo y comenzaron a golpearme nuevamente. Esta vez patadas en la cara, me quebraron el tabique nasal y me dejaron inconsciente”, contó el hombre y dijo que “al despertar vi a mi pareja que me pedía, por orden de los policías, que borrara el video del celular. Ahí intervino otro policía que dijo que no se preocuparan porque ya había retirado la tarjeta de memoria del teléfono”.

“Después me sacaron del calabozo, me ficharon y me pidieron que rellenara las fichas y ahí me di cuenta que tenía un pulgar morado y fuera de lugar. Me devolvieron los teléfonos con los vidrios astillados y me liberaron a las 9 de la mañana del lunes”, detalló.

Al día siguiente el hombre se levantó decidido a denunciar al policía que lo había agredido. “A las 8 fui a la Fiscalía y al ingresar me atendió una mujer uniformada y me indicó que en un momento me atendería la secretaria del fiscal. Me escucharon pero me dijeron que tenía que ir a la Jefatura a hacer la denuncia”, relató el hombre.

Según explicó Mora en la denuncia posterior, lo recibió el jefe de policía y otros tres hombres y una mujer. “Cuando les dije que quería denunciar a mi agresor el jefe me dijo ‘encima que casi atropellás a un compañero de la fuerza, le hiciste pasar una mala noche y ahora lo querés denunciar’. Entonces ordenó que me dejen detenido por faltarle el respeto”, relató.

Después de unas horas, y siempre ajustado a su relato, Mora fue liberado, pero al retirarse se cruzó con el jefe policial quien le advirtió:”Que sea la última vez que te veo por acá. La próxima no sabemos qué hacemos. Y ojo con lo que hablás y decís”.

Mora, concluyó su relato contando que ahora siente temor de circular por la ciudad. “Incluso siento que me vigilan. A distintas horas pasan patrulleros por mi casa. Ahora vivo atemorizado”, dijo.

Finalmente asentó una denuncia sobre todo lo ocurrido en sede judicial a donde concurrió asistido por testigos, un abogado e integrantes de organizaciones de derechos humanos.

Fuente: La Capital

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