Capitán Bermúdez

Porcelanas Verbano depende de una ayuda estatal para volver a producir

Una gerenciadora rosarina se hizo cargo de la fábrica, pero para un final feliz la Provincia deberá aportar subsidios. La situación ya despertó un gran debate entre el empresariado


Días atrás se anunció oficialmente que un grupo empresarial de Rosario tomaba el gerenciamiento de Porcelanas Verbano, y con ello, la reapertura de la mítica fábrica ubicada en Capitán Bermúdez, cerrada desde fines de marzo pasado.

Desde entonces, la producción se suspendió, a razón del desmoronamiento en las ventas (sus principales clientes eran hoteles y regalerías y comercios gastronómicos, los primeros afectados por la cuarentena) y por la decisión de sus dueños portugueses en dejar de apostar en el país. Además de perderse la única fábrica de este tipo que queda en pie en la Argetina, se ponía en riesgo unos 120 puestos de empleo.

Con el arribo de Talleres Chicago, dueños de la marca Interio, se anunció la reapertura fabril, la reincorporación del personal, el pago de salarios y aportes sociales atrasados, y el retorno a la producción.

Sin embargo, ello dependerá en gran medida de los subsidios que la Provincia aporte para sostener una ecuación económica, financiera y comercial que no cuaja.

Con ello, sin lugar a dudas, se reabre un debate sobre la obligación de un Estado en subsidiar a una empresa en particular, en detrimento de otras que no son ayudadas.

Por ahora, el primero que recogió el guante para gestionar aportes extraordinarios fue el senador departamental Armando Traferri, quien se comprometió a gestionar ante la Empresa provincial de la Energía que los nuevos dueños sólo abonen la electricidad consumida, y no el cargo fijo que posee hasta ahora que representa “tres o cuatro veces el consumo que tiene en la actualidad”, reconoció el legislador en declaraciones al diario La Capital.

Y también anticipó que desde la Legislatura solicitará facilidades para el pago de impuestos atrasados. “No estamos hablando de que tengan rebajas ni de que paguen menos impuestos, sino de que algunos servicios que tiene atrasados puedan ser cancelados en el marco de una moratoria y se pague lo que realmente se consume”, agregó.

la reapertura de cualquier fábrica es bienvenida. Y el mantenimiento de puestos de empleo también. Sin embargo, las condiciones que se imponen en este caso bien pueden trasladarse a aquellas otras firmas de cualquier rubro que mantiene su producción y que no suspendió ni despidió a un sólo operario ¿Por qué no pueden ser también merecedores a una prórroga impositiva o a un subsidio por los servicios consumidos, tal como se le reconoce a los nuevos gerenciadores de Porcelanas Verbano?

Un debate que se desarrollo por lo bajo entre el empresariado y que demuestra la falta de reglas claras para una igualdad competitiva.

Comentarios