Precios 2013: los 8 aumentos que golpearán el bolsillo

Con un incremento en el costo de vida que rondará el 25%, según estimaciones privadas, el año próximo traerá consigo fuertes aumentos en bienes y servicios que golpearán el bolsillo de los argentinos.


Si bien el gusto popular todavía no determinó cuál será la canción del verano, de cara al 2013 los precios en la Argentina ya bailan al ritmo de la inflación. Sin cambios aparentes en las partituras del Gobierno respecto a la política económica, los principales actores económicos se anticipan a la presión inflacionaria y anuncian aumentos en bienes y servicios.

Transporte, electricidad, ABL, colegios, prepagas, telefonía celular, patentes e impuestos inmobiliarios son algunos de las facturas que llegarán con subas a partir del 1° de enero. Con acuerdos de paritarias cerrados en torno al 24%, los aumentos salariales acompañarán los incrementos de precios. Además, la excepción del pago del impuesto a las Ganancias en el aguinalo de fin de año que anunció por cadena nacional Cristina Kirchner este miércoles, brindará una tregua al bolsillo en las fiestas. Sin embargo, el desafío diario del consumidor para 2013 será alcanzar la suba de precios creciente.

Mientras el Gobierno insiste con una proyección de inflación del 10,8% -según puede leerse en la ley de Presupuesto 2013 aprobada por el Congreso-, las estimaciones de las consultoras privadas la ubican por arriba del 25%. En tanto, para la gente la inflación esperada para los próximos 12 meses, en promedio, se ubica en torno al 35%, según la última encuesta de expectativas de inflación del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT.

“La clave no pasa por qué tarifa aumenta, sino por cómo se sube esa tarifa, porque la gente está muy sensible y espera aumentos acordes con la inflación, esto es, del orden del 1,5 o 2% mensual”, explica Martín Tetaz, economista y docente especializado en economía del comportamiento. Y agrega: “El gran error sería aumentar un 25% de una sola vez, porque se pierde la oportunidad de ir aumentando paulatinamente sin que ello afecte las percepciones de los consumidores”.

Luego de un 2012 en que las medidas oficiales consagraron a la economía como la vedette de la temporada, el 2013 reserva un rol protagónico también para la política, con vistas a las elecciones de medio término del próximo octubre.

Al respecto, el factor electoral podría tener un efecto paradójico en los precios, coinciden los especialistas consultados por El Cronista WE.

Por un lado, es sabido que la lógica electoralista desaconseja ajustes tarifarios con una elección en ciernes, con lo que las facturas de servicios básicos como electricidad, agua y luz seguirán atravesadas por la leyenda “consumo con subsidio del Estado Nacional”. La política de subsidios fue, junto al control del tipo de cambio, una suerte de ancla inflacionaria durante toda la gestión de Cristina Kirchner.

Sin embargo, la misma urgencia electoral impondrá la necesidad de mostrar una economía vigorosa, por lo cual se descuenta un aumento del gasto público financiado con más emisión monetaria. La conclusión: una mayor presión inflacionaria y un mayor costo de vida, dicen los analistas.

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