Los sueldos en Vicentín

Presionado por la base, el Sindicato Aceitero se reúne mañana en el Ministerio de Trabajo

Pedirá, tal como los autoconvocados reclamaron, el pago del 100% de los salarios en Vicentín. El encuentro se logró por el lobby que realizó el ex ministro del área, Carlos Tomada, hoy contratado por el gremio


Los últimos día fueron disimiles para el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del Departamento San Lorenzo.

Por un lado, difundieron el acuerdo paritario 2020 que se fijó en un incremento de 25 por ciento en los salarios de sus afiliados, pero por otro expusieron un pre acuerdo con la firma Vicentín, envuelta en un gran escándalo político y una crisis financiera grave, que determinaba una quita de casi 35 por ciento de los sueldos por la falta de actividad en esa agroexportadora, a cambio que se preserven las fuentes de empleo.

La propuesta fue rechazada por los trabajadores y por ende, el gremio debió barajar y dar de vuelta. Sin embargo, el malestar se instaló y un grupo de autocovocados le fijó el camino: pago del 100 por ciento de los salarios, incluido el último aumento del 25 por ciento y otro 7 por ciento que debió acreditarse en noviembre del año pasado, y que no sucedió. Y a ello sumarle las gratificaciones que suele abonarse a fin de año y tampoco se les acreditó.

Con este planteo, ahora el sindicato informó que se reunirá mañana, vía conexión on line, con autoridades del Ministerio de Trabajo de la Nación, para formalizar tal planteo ante los empresarios.

Así lo confirmó el secretario general de la entidad obrera, Pablo Reguera.

“Vamos a presentar que se pague lo que marca el convenio aceitero para cada trabajador de Vicentín”, dijo en declaraciones aportadas en FM 101.1

El sindicalista reconoció que el encuentro fue logrado gracias a la gestión realizada por el ex ministro de esa cartera en los tiempos del kirchnerismo, Carlos Tomada, cuyo estudio jurídico de su propiedad fue contratado por los aceiteros sanlorencinos.

“Gracias a sus gestiones conseguimos este encuentro”, señaló Reguera, quien a su vez dijo que Tomada se encarga, en Buenos Aires, “de la parte política”, mientras que otros dos abogados de otro estudio jurídico son los  que se dedican a “abordar temas específicamente gremiales”.

Por ahora, parece que el lobby ejercido por el ex ministro les estaría dando resultados. De hecho, un sindicato que maneja semejante sumas de dinero de sus afiliados, puede darse el gusto de contratar a uno de los estudios jurídicos más caros del país.

Reguera y compañía siempre tuvieron “debilidad” a la hora de contratar asesores jurídicos; hoy es Carlos Tomado y ayer fue el represor Pedro Alberto Rodríguez, al que su líder quiso recontratar semanas atrás a pesar que sobre sus espaldas pesa una sentencia por delitos de lesa humanidad.

 

 

 

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