El hecho ocurrió alrededor de las 20:15, cuando efectivos que realizaban patrullaje preventivo por calle San Martín al 500 advirtieron una situación de emergencia: dos menores se encontraban en la vereda del domicilio mientras un hombre salía de la vivienda solicitando auxilio de forma urgente ante el inicio de un foco ígneo en el interior.
Ante la inminencia del riesgo, el personal actuó sin demoras. El suboficial a cargo descendió del móvil policial, extrajo el matafuego reglamentario e ingresó al domicilio, donde logró localizar el foco del incendio en el cielorraso del sector del comedor. De acuerdo a las primeras observaciones, el fuego se habría originado a raíz de un desperfecto en los cables de conectividad de un sistema de vigilancia.
Mediante el uso del extintor, los efectivos consiguieron sofocar las llamas antes de que se propagaran al resto de la estructura del techo, evitando así pérdidas materiales de mayor consideración y un posible desenlace trágico.
Como consecuencia del hecho, no se registraron personas lesionadas. La propietaria de la vivienda, una mujer mayor de edad, fue asistida en el lugar una vez controlada la situación.
Desde la Unidad Regional XVII destacaron que la rápida intervención del patrullero resultó clave para evitar que el episodio derivara en un incendio de mayores proporciones, resaltando el compromiso y la capacidad de respuesta del personal policial ante situaciones de emergencia.







