Procesaron al conductor de la lancha que mató al periodista Marcelo Abram

Es un empresario inmobiliario. Se comprobó que no tenía carné habilitante y que la embarcación no estaba a su nombre.


El conductor de la lancha que atropelló y mató al periodista y nadador Marcelo Abram en noviembre de 2012 en el río Paraná fue procesado por el delito de homicidio culposo, de acuerdo a las pruebas acumuladas en el expediente. El hecho desencadenó un amplio debate respecto a la ausencia de controles en la costa rosarina y puso al desnudo no solo la impericia y la negligencia del imputado, sino la notoria intención del resto de los tripulantes de la embarcación de distorsionar la secuencia del siniestro. Por eso, uno fue procesado por falso testimonio y el restante por encubrimiento.

La causa judicial que se sustanció para determinar las razones y responsabilidades en el accidente náutico que el 14 de noviembre de 2012 le costó la vida al corresponsal de LaCapital llegó al punto donde la pruebas acumuladas lograron sostener la imputación contra Pablo Cofano. Se trata de un encumbrado empresario inmobiliario al que finalmente se le atribuyó la autoría del homicidio.

Aunque los detalles del auto resolutorio de la jueza Correccional Nº 10, Marcela Canavesio, a cargo de una extensa pesquisa, no fueron dados a conocer oficialmente, fuentes judiciales confiaron a este diario que el procesamiento se formalizó hace pocos días.

Cofano fue hallado el máximo responsable del siniestro (por impericia, negligencia o imprudencia) que se desencadenó en una cancha paralela a unos 50 metros de la orilla utilizada habitualmente por los nadadores para realizar prácticas. Se confirmó que no tenía carné habilitante de timonel, que la lancha no estaba a su nombre y que zarpó de una guardería náutica de Granadero Baigorria sin la autorización correspondiente (ver aparte).

No obstante, la jueza también le achacó responsabilidades a los otros dos tripulantes de la lancha por ocultar información y distorsionar los hechos. Nahuel Leopoldo Arcamone Domínguez fue procesado por “falso testimonio”, ya que durante su declaración testimonial dijo que Cofano no era el conductor de la lancha, sino el tercer tripulante, y que el accidente sucedió en el lecho del río. Esas hipótesis fueron totalmente rebatidas por el relato de testigos y pericias.

El tercer ocupante, Paulo Daniel Sprio, también mintió al momento de declarar ante Prefectura Naval, cuando dijo que él era el conductor. Por este accionar, fue indagado e imputado por del delito de “encubrimiento por favorecimiento personal”. Aunque, su responsabilidad en ese sentido será investigada por el juzgado Correccional Nº 6, donde acumula antecedentes por denuncias de amenazas calificadas. En definitiva, todos intentaron trabar la investigación y apartarse de sus verdaderos roles.

La autopsia practicada sobre el cuerpo de Abram determinó que las heridas que sufrió, tras ser atravesado en la espalda por las hélices de la lancha, fueron tan graves que su deceso no se podría haber evitado aun si la emergencia hubiera actuado con celeridad.

En ese sentido y según las constancias del caso, la ambulancia del Sies (Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria) habría tenido una demora “razonable” desde el lugar donde partió.

Igualmente el accidente en un sector de la Rambla Catalunya destinado a la práctica de nado dejó en evidencia las falencias del servicio de respuesta médica en una zona muy concurrida.

Y lo cierto es que el día del episodio no había ambulancias (tampoco del puesto del concesionario del balneario como le corresponde por contrato) y la víctima debió ser trasladada en la caja de una camioneta al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde finalmente murió.

Abram, de 51 años, nadaba con un torpedo flotador reglamentario a unos 50 metros de la orilla tras ingresar al agua junto a dos compañeros. A los pocos minutos de comenzar a bracear se produjo siniestro que le costó la vida.

Una danza de apellidos forma parte de la causa

Los nombres que aparecieron en el devenir de la causa abierta por el accidente de Marcelo Abram no son desconocidos:Walter Alejandro Paré, un hombre de 29 años ex barrabrava de Newell’s que 1999, cuando tenía 16, mató a una mujer que bajaba de un colectivo con su hija en los brazos y en la actualidad purga una prisión domiciliaria, estaba registrado como el titular de la cuna donde se guardaba la lancha en el Boating de Granadero Baigorria.

A su vez, también consta en la causa que el boleto de venta de la embarcación a favor de Pablo Cofano (el empresario inmobiliario procesado) fue emitido por José Capozucca. Ese hombre es el padre de Matías, el joven que el 22 de mayo de 2005 perdió el control de un BMW y chocó contra unos árboles en el parque Norte. A raíz del impacto, murieron Nayib Abraham, de 19 años y Ursula Notz, de 16; mientras que Carla Alfaro, de 19 años, sufrió gravísimas heridas.

En tanto, el propio Cofano tampoco puede relajarse ante los ojos de los investigadores. El hombre, máximo responsable del siniestro que causó la muerte a Abram, ya que estaría en la mira por irregularidades en cuanto a su actividad.

Paulo Daniel Sprio, el otro tripulante de la lancha, no tiene antecedentes, pero es familiar de Brian Sprio, vinculado al triple crimen de la Villa Moreno.

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