Productores de biodiesel en alerta: refinerías petroleras no lo compran y ya no hay corte obligatorio

Las fábricas Pymes del biocombustible están casi paralizadas. Preocupación gremial por el futuro de los trabajadores. Las petroleras alegan altísimo costo por la inclusión de este producto en el gas oil


La industria del biodiesel cierre el año con otro sacudón económico y pone en jaque su futuro. Aunque nadie duda que se trate de un combustible ecológico y renovable, razones más que suficientes para apostar por él, las variables económicas del país y el negocio petrolero en el mundo tienen hoy casi condenado su desarrollo.

A días de culminar 2015, los dos sectores productores de biodiesel atraviesan momentos cruciales, tanto los exportadores, con sus plantas productoras radicadas mayormente en nuestra región, como las Pymes dedicadas al abastecimiento interno, situadas la mayoría en la provincia de Santa Fe.

Desde la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biodiesel (CEPREB), alertaron que la devaluación y la quita de retenciones a la soja les provocaron serias dificultades, pues no solo se dispararon los costos de producción, que no pueden trasladar a sus valores de ventas, sino que también deben enfrentar la falta de materia prima.

“En principio el impacto es económico, y es crítico. Las Pymes, como su nombre lo indica, son pequeñas y medianas empresas que no tienen el respaldo como para hacer frente a esta crisis”, afirmó Francisco Jáuregui, director ejecutivo de la entidad en declaraciones a iProfesional.

“En un escenario donde los productores pararon sus plantas, en la medida que peligra la continuidad de las empresas, peligran también todos los puestos de trabajo que dependen de la industria”, advirtió el directivo, y al respecto agregó la necesidad de entender que el “Pyme genera mayor mano de obra por tonelada producida que los grandes (refinerías de biodiesel), y en este escenario, peligra la fuente de trabajo de miles de familias dependientes”.

Desde el Sindicato de Petróleo, Gas y Biocombustibles de San Lorenzo, entidad que posee jurisdicción gremial en la mayorías de las plantas Pymes situadas en Santa F e u provincias vecinas, coincidieron con esta visión, aunque por el momento no observan, desde lo laboral, una situación conflictiva.

Igual no son ajenas a los movimientos económicos en el mundo del crudo (petróleo) y las repercusiones que genera en la actividad dentro del país. “Para cualquier análisis en esta materia uno no puede abstraerse de que el barril de crudo, hoy oscila los 35 dólares”, expresó el secretario general de la entidad sindical, Ruén Pérez.

El sindicalista confirmó que son alrededor de doscientos los empleados en estas plantas Pymes,y confirmó que por el momento no tiene una comunicación oficial sobre cesantía o suspensiones algunas.

 

Más allá de las explicaciones del empresariado del biodiesel, que alegan al aumento de precios en la materia prima (“en el corto plazo será imposible seguir trabajando, al ser el aceite de soja el 80 por ciento de los costos, no cubriríamos ni tan siquiera los costos variables”, reconocieron), hay una realidad que sobrepasa a todo ello.

La observación expuesta por Pérez descubre el reacomodamiento en el escenario mundial de la industria petrolera, donde Argentina no es la excepción. Con un precio tan bajo del crudo, y también del petróleo refinado, producir en el país es caro. E incorporar, además, un corte con biodiesel para lo que las refinerías deben invertir en logística, personal y líneas de producción, es más oneroso aún.

Nadie lo confirma, pero las refinadoras de petróleo están cada vez menos dispuestas a sostener el corte de gas oil con biodiesel. Las petroleras están desacelerando la compra del biocombustible y a la par el proceso industrial para dicho corte. La razón no es otra que el recorte de costos para una industria que hoy le sale más barato importar petróleo refinado que producirlo en tierras nacionales.

Por su parte, los exportadores de biodiesel también prevén un 2016 “complicado” y ya piensan en el mercado interno para “sobrellevar” el año. Claro que, si las petroleras se mantienen en este escenario, deberán hallar otra alternativa.

“A este 2016 lo vemos complicado”, compara Víctor Castro, Director Ejecutivo de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO), debido a la coyuntura que se prevé similar a la de este año, y proyecta que recién para principios de 2017 ”se destrabarían las negociaciones con la Unión Europea”, principal adquirente del producto nacional.

“Tenemos expectativas de que se pueda concretar una operatoria que posibilite suministrar biodiesel a las usinas térmicas locales para que Argentina empiece a aprovechar nuestro producto para reemplazar las importaciones de gasoil y diversifique la matriz energética”, expresó el directivo.

 

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