La devastadora explosión registrada este martes en la planta de biocombustibles Albardón Bio no solo dejó un saldo de destrucción material en el entramado industrial, sino que enlutó profundamente a toda la región con la pérdida de vidas humanas. Una de las víctimas fatales del siniestro fue Rubén Omar Correa, un joven de 28 años oriundo de Puerto General San Martín, cuya trágica partida generó un inmenso dolor, especialmente dentro de la Comunidad Redentor, la iglesia de la ciudad de San Lorenzo a la que pertenecía y asistía activamente.
Quienes compartían el día a día con Rubén destacan su vocación de servicio, su entrega desinteresada y su apego por los más chicos. Dentro de la comunidad cristiana, el joven operario se desempeñaba como músico: cantaba y tocaba la guitarra y el bajo todos los domingos durante el culto destinado a los niños. Su calidez humana y su compromiso lo habían convertido en una figura sumamente querida dentro de la congregación.
El dolor de sus allegados se hizo palpable en las redes sociales y en los testimonios recogidos en las últimas horas. Sus amigos recordaron anécdotas que pintan de cuerpo entero su nivel de dedicación, rememorando cómo durante los preparativos para el aniversario de la Comunidad Redentor, Rubén “salía de trabajar y se venía a pintar a la iglesia”. Con profunda tristeza, expresaron que “se lo va a extrañar mucho”, dejando en claro el vacío irremplazable que su pérdida genera en su círculo íntimo.
El siniestro que le costó la vida
El fatal accidente que terminó con la vida de Correa ocurrió alrededor de las 14:30 horas del martes en las instalaciones de Albardón Bio, ubicadas dentro del predio de Terminal 6. Según los reportes preliminares, el fuego se desató por la explosión de un tanque de metanol mientras personal contratista realizaba tareas de mantenimiento en el interior del mismo.
El estallido generó un incendio de magnitud y un derrame de productos químicos que obligó a un despliegue masivo de los Bomberos Zapadores y Voluntarios de la región para sofocar las llamas. Además del fallecimiento de Rubén Correa, el desastre se cobró la vida del operario Matías Edgardo Díaz y dejó a otros cuatro trabajadores con heridas de diversa consideración, dos de ellos en estado crítico.
La investigación para determinar las responsabilidades penales y las fallas en los protocolos de seguridad industrial quedó a cargo de la fiscal Melisa Serena






