Agroindustria

“Necesitamos previsibilidad sobre el esquema de derechos de exportación”

Expresó el presidente de CIARA-CEC Gustavo Idigoras sobre el proyecto de ley para fortalecer la agroindustria, que el Gobierno Nacional envió al Congreso.


Gustavo Idigoras

El Gobierno Nacional envió al Congreso el proyecto de ley para fortalecer la agroindustria. El nuevo régimen, destacan, cuenta con un amplio menú de beneficios impositivos y tiene el apoyo de distintos sectores del campo argentino.

En diálogo BCR News, Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina e integrante del Consejo Agroindustrial Argentino, explicó: “En primer lugar, es la finalización de un ciclo de trabajo inicial que buscó demostrar que era posible una acción colectiva. Ponernos de acuerdo 64 cámaras, entidades empresariales, no es nada fácil. Muchas veces es hasta difícil en una misma entidad. Ese consenso se logró y se logró plasmar en un proyecto de ley, que no tiene el 100% de los capítulos que tenía. Cuando lo escribimos allá por septiembre del año pasado, tenía muchos más capítulos: forestal, de pesca, hortalizas, de derechos de exportación. Todo eso desapareció, porque cuando negocias sabés que tenés que conceder cosas y además porque hay una realidad, el Estado nacional no tiene recursos. Vos vas y le pedís 100 y ellos te dicen ‘tengo 3’, en ese marco, logramos llegar a 15 o a 20 de esos 100”.

Asimismo, “en términos comparativos con las leyes de hidrocarburos, de construcción, del plan gas, de electromovilidad, automotriz, entre otras, está por encima la cantidad de beneficios impositivos que el resto. Porque hay beneficios de amortización acelerada, a la mitad de lo que habitualmente es y en algunos lugares muchos más años, hay bienes que se amortizan a 10 o 15 años y en este caso van a ser a dos o tres años, y eso es capital de trabajo para las empresas y para volver a invertir. Devolución de IVA, de inversiones que no sabés cuándo van a suceder lo ponés como una pérdida, y en este caso va a ser trimestral. Ajuste de los IVA diferenciales, por ejemplo, en el sector porcino, que compra un insumo a 10,5 y vende a 21,5 y ahora eso quedaría a libre disponibilidad, lo mismo que en el sector avícola”, destalló.

Y, seguido, Idígoras, señaló que el proyecto también prevé “beneficios directos para la ganadería, ya que por primera vez no van a pagar ganancias por el animal que están engordando, si supera los 400 kilos y antes sí se pagaba. Después beneficios directos para el que usa semillas, agroquímicos y fertilizantes, donde va a haber el mayor impacto económico, calculado en 7000 millones de dólares”.

Es decir, “es un paquete de medidas, ahora queda la parte legislativa, donde tenemos que dar una pelea, pero es el primer paso de toda esta estrategia integral que tiene el Consejo Agroindustrial”.

En ese marco, analizó los tres objetivos a largo plazo en los que van a trabajar: “El primero, la estrategia legislativa, cómo vamos a ir gobernador por gobernador a recordarles que nos dieron su apoyo político en su momento y a cada legislador para que apruebe la ley y a ver si podemos mejorarla. Hay temas que quedaron afuera, por ejemplo, la vivienda rural, que es muy importante en muchos lugares de la Argentina y ese capítulo fue excluido básicamente por la AFIP, y en eso queremos insistir, como en otros aspectos”.

“El segundo pilar –continuó- es la reglamentación, tenemos que empezar a escribir lo que queremos que sea el decreto de la reglamentación de la ley, porque ahí se juega el 100% de la factibilidad de cumplimiento de la ley. Una linda ley, con un mal decreto, es nada. Ahí tenemos que tener los mejores expertos, por ejemplo, la Bolsa de Comercio de Rosario tienen tributaristas muy buenos que nos ayudaron a escribir y que ahora van a empezar a trabajar en el decreto reglamentario”.

Y finalmente, “el tercer pilar importante, es que de aquí en adelante vamos por la eliminación de los derechos de exportación de las economías regionales y por un acuerdo para un cronograma de reducción, tendiente a la eliminación de los cultivos pampeanos. Eso también es una prioridad, es la bandera fuerte que tiene el CAA después de esta ley”.

En tanto, Idígoras remarcó: “Queremos tener cierta previsibilidad, de acá a 10 años, cuál va a ser el esquema de derechos, a la baja por supuesto. Esto puede ayudar principalmente a hacer crecer, en el caso de la soja, no podemos estar en 44 millones de toneladas. Es patético que la Argentina siga cayendo cuando el mundo consume cada vez más proteínas vegetales derivadas de la soja, es suicida, desde el punto de vista económico, social y comercial”.

Entonces, “si le damos previsibilidad a la baja al complejo oleaginoso, la capacidad de respuesta es fenomenal. Los análisis económicos de las bolsas han demostrado en estas últimas semanas el crecimiento anual, vertiginoso, que tendríamos para llegar a ese nuevo objetivo de 70 millones de toneladas, cuya capacidad instalada ya tenemos en nuestro país para procesarla”, concluyó.

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