El proceso de desintegración patrimonial y financiera derivado del default del grupo Vicentin sumó una resolución de enorme impacto productivo y social en el norte de la provincia de Santa Fe. El juez Fabián Lorenzini, titular del Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, declaró formalmente la quiebra indirecta de Algodonera Avellaneda S.A., la histórica compañía textil perteneciente al conglomerado agroindustrial. La sentencia pone punto final a un dilatado concurso de acreedores que no logró acuerdos sustentables y cuyo período de salvataje legal culminó sin que se presentara ninguna empresa dispuesta a tomar el control operativo de la firma.
La determinación judicial confirma el agotamiento de todas las alternativas de rescate corporativo previstas en la Ley de Concursos y Quiebras. Pese a los intentos por articular esquemas de capitalización externa, el procedimiento de salvataje cerró formalmente desierto, dejando a la histórica manufacturera al borde del cese definitivo de actividades.
Un pasivo asfixiante y el peso de las garantías con el Banco Nación
El cuadro financiero que precipitó la quiebra se tornó insostenible a raíz del volumen de compromisos impagos acumulados. La compañía textil arrastra un pasivo financiero verificado en sede judicial que supera los 260 millones de dólares, una carga donde el Banco de la Nación Argentina se erige como el acreedor determinante a partir de garantías cruzadas constituidas con la casa matriz de Vicentin, llevando los pasivos vinculados a rozar los 300 millones de dólares.
A este rojo estructural heredado del colapso del grupo se le sumó una asfixia operativa cotidiana que terminó por paralizar su funcionamiento comercial: las deudas posconcursales generadas durante el intento de flotación superaron los 6.000 millones de pesos. La imposibilidad de acceder a líneas de financiamiento, sumada a la retracción de la provisión de insumos y al encarecimiento de la matriz de costos, bloqueó cualquier alternativa de refinanciación viable con los proveedores del sector.
Incertidumbre por 360 familias y la ventana de la continuidad transitoria
La consecuencia directa más alarmante de la resolución judicial recae sobre el plano laboral en la ciudad de Reconquista, donde unos 360 trabajadores dependen de manera directa de la planta industrial. El establecimiento venía funcionando con esquemas reducidos y suspensiones rotativas debido a la falta de capital de trabajo y a los atrasos en los giros operativos.
Frente a la amenaza de un cierre intempestivo que sumiría a la región en una severa crisis de empleo, el fallo del juez Lorenzini contempló una alternativa legal de excepción: el magistrado dejó abierta la potestad de autorizar una continuidad transitoria de la producción fabril. Este mecanismo tiene como propósito central preservar las fuentes de trabajo y evitar el desmantelamiento técnico de las máquinas e instalaciones, procurando que la fábrica siga en marcha mientras los síndicos judiciales gestionan la venta en bloque de los activos productivos a un operador del rubro textil.
Convocatoria urgente a una audiencia informativa
Con el objetivo de contener la conflictividad y transparentar el cronograma de liquidación o explotación temporal, el juzgado de Reconquista dispuso una convocatoria obligatoria de carácter urgente. La audiencia informativa se celebrará el próximo jueves 22 de octubre a las 8:30 horas en los tribunales de dicha ciudad, bajo una modalidad mixta que combinará asistencia presencial y conexión remota.
En el estrado judicial deberán confluir los miembros de la sindicatura concursal, los delegados sindicales, los representantes gremiales de los operarios textiles y los principales acreedores financieros e institucionales. El objetivo del encuentro será fijar las condiciones técnicas y presupuestarias bajo las cuales la planta podría continuar operando a corto plazo y establecer un marco de protección para los haberes de los trabajadores mientras se define el destino final de uno de los activos industriales más representativos del norte santafesino.








