Venta de droga en la región

Quién es Tole, el protegido del narco Brandon Bay que detuvieron en San Lorenzo

Nicolás Correa quedó preso hasta el juicio. En la audiencia imputativa expusieron conversaciones que lo sindican por manejar dinero y trasladar armas y drogas


Cuando Nicolás Jesús “Tole” Correa cayó detenido en agosto del año pasado con casi 100 dosis de marihuana y 120 de cocaína en barrio Norte de San Lorenzo, quien se hizo cargo de pagar los honorarios de un abogado defensor para tramitar su liberación fue Erica Altamirano, la madre de Brandon Bay, sindicada como una de las líderes de la organización narcocriminal Los Gorditos.

Así quedó expuesto en la audiencia imputativa del miércoles en donde la jueza Melania Carrara le dictó prisión preventiva hasta el juicio al “Tole” Correa, a quien el fiscal Pablo Socca le atribuyó diversos roles dentro de la organización narco de Brandon Bay. Lo señalaron como una de las personas de confianza de los líderes, en especial de Erica Altamirano, consta en la acusación.

En una de las conversaciones telefónicas que se expusieron en la audiencia, quedó acreditado que Brandon dialogó el 27 de agosto pasado con Tole desde la línea de Erica. Le preguntó cómo estaba, si lo habían cagado a palos y se jactó de que le habían pagado el abogado.

Brandon: ¿Tole está ahí?
Erica: Sí, se había cortado ahí.
Brandon: A ver, pasame.
Tole: Gordo.
Brandon: ¿Qué onda Tole?
Tole: Todo bien, ¿vos?
Brandon: ¿Saliste?
Tole: Sí.
Brandon: ¿Te cagaron a palos o no?
Tole: Sí, pero no pasa nada, boludo.
Brandon: Ah bueno, pero la onda es que saliste.
Tole: Sí, sabés lo importante es que estoy afuera, boludo.
Brandon: Claro, te pusieron abogado todo.
Tole: Sí, sí, gracias hermano.

De acuerdo a la investigación, Tole se encargaba de atender los bunkers de la organización. Administraba la recaudación por la venta de droga y rendía ese dinero a los líderes. Trasladaba armas de fuego, cocaína y marihuana, dinero y todo otro elemento a los “kioscos” de la banda por indicación de la madre de Brandon Bay.

El 11 de noviembre del año pasado, Tole volvió a caer por portación ilegal de arma de fuego de guerra. Lo detuvieron otra vez en zona norte de San Lorenzo, cuando circulaba por avenida Costanera entre Ruta 11 y calle Díaz Vélez. Le endilgaron ser uno de los “tiratiros” de la banda de Brandon Bay. Según la acusación del fiscal Socca, poseía y utilizaba armas de fuego para realizar atentados contra los objetivos que le indicaba Erica Altamirano.

A través de la investigación quedó acreditado que Brandon Bay se comunicaba con su madre Erica desde un teléfono fijo de la cárcel de Marcos Paz. Impartía órdenes sobre el negocio ilegal de venta de drogas, que también conlleva otros delitos como amenazas, ataques a tiros y hasta homicidios por la disputa territorial con otras organizaciones narcocriminales.

A partir de los llamados telefónicos entre hijo y madre también quedó en evidencia que el delincuente de alto perfil, trasladado meses atrás desde la cárcel de Piñero hacia Marcos Paz, siguió dando órdenes desde su lugar de reclusión en donde cumple condenas e imputaciones por venta de drogas y por instigar asesinatos en zona sur de Rosario y norte de San Lorenzo.

El 13 de diciembre pasado detuvieron a Erica y demás integrantes de la banda. Secuestraron cocaína y marihuana, elementos para fraccionamiento y estiramiento de la droga, dos balanzas digitales, armas, municiones y dinero por casi un millón de pesos.

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