El intendente Leonardo Raimundo recibió este jueves al atleta sanlorencino Fabián “Mingo” Domínguez y le entregó una copia del decreto que declaró de interés deportivo municipal su participación en el Spartathlon 2026, una de las ultramaratones más exigentes y prestigiosas del mundo. El encuentro se desarrolló en la sala de Prensa de la Municipalidad, donde compartieron un desayuno junto a la secretaria de Gobierno y Cultura, Verónica Cittadini; el subsecretario de Deportes, Leandro González; y Cintia, esposa del deportista, quien lo acompañó durante la competencia.

La prueba, una de las más exigentes y prestigiosas del mundo, une las ciudades griegas de Atenas y Esparta a lo largo de 246 kilómetros. El corredor finalizó el recorrido en 35 horas, 17 minutos y 39 segundos, dentro del estricto límite establecido por la organización.
Una preparación a la altura del desafío
Llegar a la línea de largada del Spartathlon requiere una preparación física y mental extraordinaria. En el caso de Domínguez, el entrenamiento incluyó fondos de 50, 60 y hasta 70 kilómetros de carrera continua, jornadas que le permitieron desarrollar la resistencia necesaria para afrontar una prueba de semejante magnitud.
Su rutina también tiene una particularidad que refleja hasta qué punto el running forma parte de su vida cotidiana: el atleta trabaja en la empresa Celulosa, en Capitán Bermúdez, y en ocasiones realiza el trayecto de ida y vuelta corriendo, con recorridos de 10 kilómetros por tramo.
Durante la competencia en Grecia, Cintia estuvo a su lado y lo asistió en todo momento, acompañándolo a lo largo de una experiencia marcada por el desgaste físico, la exigencia mental y la necesidad de administrar las energías durante más de un día de carrera.
Un logro que trasciende lo individual
Domínguez fue el único atleta de la provincia de Santa Fe que participó en esta edición del Spartathlon, por lo que su desempeño representó a San Lorenzo y a la provincia en el escenario internacional del ultramaratón.
La prueba recrea el recorrido histórico entre Atenas y Esparta y es reconocida por sus superficies escarpadas, los exigentes controles de paso y su límite de tiempo. Completar sus 246 kilómetros supone superar horas de esfuerzo sostenido y afrontar condiciones que ponen a prueba la resistencia de los participantes.








