Ratifican la crisis en el campo: por efectos en la suba de costos y presión impositiva se rompe la cadena de pagos

Hay más cheques rechazados, obligaciones postergadas y un crecimiento sostenido en la venta de fracciones de campos. Los productores insisten en que la política gubernamental les juega en contra


Cadena de pagos regionales cortadas -sobre todo en las zonas más alejadas de la pampa húmeda- compromisos comerciales y financieros postergados, incremento de los cheques rechazados y fracciones de campos que se ofrecen a la venta para hacerse de efectivo, son señales inconfundibles de que, lejos de estar de pie, miles de productores agrarios están más cerca de un coma profundo.

Esto es lo que publicó el diario La Nación a modo de radiografía del presente económico del productor agropecuario. Pese a una cosecha récord en soja, la caída de precios, retenciones, presión impositiva, altos costos de producción, fletes (en el NOA, este rubro se lleva el 70% del precio en maíz, por ejemplo), atraso cambiario y trabas a la exportación en maíz y trigo que deprimen los valores, hace un combo  que el bolsillo de los productores no puede seguir sosteniendo.

“Muchos productores están pidiendo refinanciar las deudas en los bancos y en las agroquímicas o directamente están dejando de pagar y tratando de arreglar para el año que viene lo que deben”, graficó Lucas Norris, director de Siner, distribuidora de insumos en Salta. “La cantidad de cheques rebotados creció exponencialmente comparada con la última campaña. Todos los días nos reportan nuevos casos”, añadió.

Martín Nocelli integra la cámara de distribuidores de agroquímicos y semillas de Córdoba. Su diagnóstico es que la situación en la pampa húmeda, en la principal región productora, empeoró respecto del año pasado. “Hay un porcentaje más alto de productores con dificultades para cancelar sus deudas en tiempo y forma. Hay cheques de vuelta y hay casos donde los productores contratistas [que siembran arrendando tierras] están planteando alguna refinanciación”, señaló Nocelli.

“Vamos a empezar a ver una venta de superficies chicas porque a muchos ya no les cierra la renta”, añadió.

Iván Malianni, operador comercial en el sudoeste bonaerense, agregó que en algunos casos hay productores “hipotecando campos para cumplir los compromisos contraídos en la anterior campaña”.

Además, alertó sobre situaciones donde se desprenden de tractores grandes para quedarse con equipos más chicos y lograr un poco de efectivo por la venta. “La gente saca créditos para vivir”, subrayó.

Para Horacio Busanello, CEO de Los Grobo, una gran mayoría de productores en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, que concentran más del 80% de la producción del país, quedaron en un lugar de “no retorno” que afecta a toda la actividad.

“Los productores han cosechado más kilos, pero no han cosechado rentabilidad. Las agronomías, acopios y negocios relacionados con el agro enfrentan la cobranza de esta campaña con grandes dificultades. Los pedidos de postergación para depositar cheques están a la orden del día. Los atrasos van desde 30, 60 y 90 días hasta refinanciaciones a la próxima cosecha”, detalló.

Según el CEO de Los Grobo, en el mercado de insumos aquellos jugadores que el año pasado supieron atar condiciones de venta con condiciones de pago atractivas -ventas en pesos, sea con cheques u otros instrumentos- están en mucha mejor posición relativa, y si bien hubo algunas demoras en la cobranza fueron manejables.

Para completar el escenario, los contratistas de maquinaria agrícola, que prestan servicios de siembra y cosecha, también afrontan dificultades. Tienen problemas para cobrar por el servicio a los productores y problemas para pagar cuotas de maquinaria, como cosechadoras.

“Muchas cuotas se van a tener que refinanciar porque la gente no llega a fin de año. Por eso, se está pidiendo que se refinancien”, destacó Jorge Scoppa, productor y presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma).

 

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