Realizan trabajos para salvar al Pino Histórico

Para facilitar la oxigenación de sus raíces, se está haciendo una limpieza de césped alrededor del árbol y se removerá parte de las veredas perimetrales.


Además, se revisará el funcionamiento del sistema de drenajes subterráneos con el objetivo de facilitar el escurrimiento del agua de lluvia e impedir su asfixia radicular.

Tras los sucesivos monitoreos efectuados por especialistas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR, comenzaron los trabajos de recuperación del Pino Histórico, gravemente dañado por el temporal del 21 de Octubre. El Intendente Leonardo Raimundo; el Secretario de Obras Públicas, Leonardo Seoane y el Presidente del Concejo, Eduardo Ross observaron hoy los trabajos y se interiorizaron sobre la condición del ejemplar.

En términos concretos, se está realizando una limpieza de césped alrededor del árbol para facilitar la oxigenación de sus raíces y con el mismo propósito se removerá parte de las veredas perimetrales. Además, se revisará el funcionamiento del sistema de drenajes subterráneos con el objetivo de facilitar el drenaje del agua e impedir su asfixia radicular.

“Estos pinos son originarios de zonas áridas y rocosas y tenemos un suelo y un clima distinto al originario de estas especies. Entonces, es necesario hacer un sistema de drenaje para acelerar el flujo del agua y evitar la asfixia de las raíces”, precisó el Ingeniero Rubén Coniglio, integrante de la cátedra de Fruticultura de la Facultad de Ciencias Agrarias.

En el mismo sentido, el profesional indicó que el Pino presenta un estado general de descompensación debido al excesivo crecimiento de altura que ha experimentado por estar plantado sobre suelo fértil en una zona de clima lluvioso. Es por ello que, según sostuvo, hay que imitar las condiciones naturales donde habitan estas especies para tratar de prolongar la vida de la conífera. “Hay referencias de que aún existen especies como estas de ochocientos y hasta mil años en Italia y Grecia. Pero es un crecimiento mucho menor, con mejor compensación de copa y condiciones geográficas y climáticas completamente distintas”.

Por otra parte, el Ingeniero informó que se trabajará sobre heridas previas a las ocasionadas por la última pedrada. Específicamente, se cubrirán con cera los huecos provocados por la quebradura de ramas y gajos y, al cabo de una o dos primaveras, se intentará hacer un injerto puente de savia a través de alguno de los retoños del árbol.

Antes deberán culminarse las tareas de recomposición sobre los hijuelos que padecieron deterioros similares a su padre. “El retoño que está al lado sufrió tanto daño como el pino original y hay que hacerle trabajos de recuperación similares. Haremos una limpieza de césped porque cuando un árbol está en estado crítico, hay que evitar todo tipo de competencia”.

Finalmente, Coniglio dijo que es muy difícil aventurar un pronóstico sobre el futuro del ejemplar ya que en esta zona “no hay un árbol de esta edad que haya sufrido estas mismas contingencias climáticas”. “No hay parámetro, no hay conocimiento y no hay estudios. Uno puede hablar haciendo extrapolaciones a otras especies con las que uno trabaja y decir que, mientras haya una masa verde y siendo una especie muy longeva, hay esperanzas de que intente recuperarse”, manifestó.

Por su parte, el Ingeniero Eduardo Pire, miembro de la Cátedra de Ecología de la Facultad de Ciencias Agrarias, recomendó que, atendiendo al estado de stress del árbol, no se realicen más intervenciones que sobre sus raíces y drenajes adyacentes.

Además, en coincidencia con Coniglio, expresó que no se podrá efectuar un pronóstico certero hasta el año próximo, cuando culmine la estación estival. “No hay que intervenir más que en las raíces, drenajes y losas para que entre más el aire. En el otoño sí, viendo qué rebrota y que no, se podrá trabajar sobre la extracción de ramas, la estética y los injertos”, culminó.

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