Revocan sobreseimiento a policía de Puerto San Martín involucrado en investigación por trata de personas

La Justicia revocó el segundo intento de cerrar una investigación a un policía, Rodrigo Adrián Delgadino, imputado por supuesta protección a una banda de tratantes que operaba en Puerto San Martín y San Lorenzo


La Cámara Federal de Rosario (sala A) revocó el segundo intento del juez federal Reinaldo Rodríguez de cerrar una investigación a un policía, Rodrigo Adrián Delgadino, imputado por una supuesta protección a una banda de tratantes de Santa Fe que operaba en Puerto San Martín y San Lorenzo y lo separó de la causa que ahora quedó a cargo de su colega, el juez federal Nº 2, Francisco Miño. Es la tercera sentencia que revoca los fallos de Rodríguez, quien primero procesó a Delgadino, después le dictó la falta de mérito y luego, el sobreseimiento. La Cámara anuló los tres, no sin reproches. En la segunda revocatoria, en mayo de este año, advirtió al juez que “sus actitudes provocan inadmisibles demoras en el proceso” y su “deber funcional” es “evitarlas” y “no generarlas”. Y en la última, en octubre, el voto del camarista Carlos Carrillo sugiere que el magistrado “no leyó con el detenimiento suficiente” la resolución del tribunal que había ordenado profundizar la investigación.

La red de tratantes fue desbaratada a mediados de 2013. En agosto de 2014, el Tribunal Oral de Santa Fe condenó a la líder del grupo, Zunilda Godoy y a su compañera Mariela Sandoval, a ocho años de prisión por “trata de personas” y a Martín Gómez –hijo de la primera- a cuatro años como “partícipe secundario”. La banda se dedicaba a captar víctimas en la capital de la provincia y llevarlas a Puerto San Martín y San Lorenzo para ser explotadas sexualmente bajo el amparo policial. Dos de esas chicas eran menores.

El cuarto imputado era Delgadino, un agente de la comisaría 5ª de Puerto San Martín, que estuvo preso en los primeros meses de la investigación, pero zafó del juicio cuando el juez Rodríguez le dictó la falta de mérito y en junio de 2014, el sobreseimiento, ahora anulado por la Cámara.

En el arranque de la causa, el fiscal Walter Rodríguez acusó a Delgadino de “garantizar la zona liberada del territorio donde se concretaba la explotación sexual”, a cambio de una presunta “retribución económica”. Pero después el juez Rodríguez lo procesó por un presunto “traslado de las víctimas”, que era un rol que desempeñaba otro integrante del grupo.

La defensa apeló y la Cámara declaró la “nulidad parcial” del procesamiento del policía, reintegró la causa a Rodríguez para que vuelva a indagar a Delgadino y dicte una nueva resolución. Sin embargo, el juez decidió otra cosa: dictó la falta de mérito del imputado y revocó su prisión preventiva. En mayo de 2014, la Cámara anuló esa falta de mérito por que “carece de suficiente motivación”. Y consideró el fallo del juez “como una desviación del razonamiento lógico que no resulta admisible”.

En junio de este año, el juez dispuso el sobreseimiento de Delgadino, lo que ya significaba el cierre de la causa. El fiscal Rodríguez apeló y ahora, la Cámara revocó esa resolución del juez y lo apartó del proceso, que quedó manos del subrogante, el juez Miño.

En el primer voto, el camarista Fernando Barbará dijo que el fiscal Rodríguez tiene “razón” cuando afirma que el fallo del juez es “arbitrario” y en consecuencia, propuso revocar el sobreseimiento del policía. Su colega Liliana Arribillaga coincidió y dijo que “la conducta de Delgadino presenta a todas luces ilicitud”, que se refleja en las escuchas telefónicas agregadas a la causa.

En el tercer voto, el juez Carlos Carrillo advirtió en el fallo de Rodríguez “contradicciones relevantes” que obligan a anularlo y “disponer el apartamiento del magistrado de la causa” para quien lo suceda “encauce el trámite judicial como es debido”.

“Al parecer –agregó Carrillo-, el juez Rodríguez no leyó con el detenimiento suficiente” la sentencia de la Cámara que anuló el procesamiento de Delgadino por “vicios muy concretos”, pero ordenó profundizar la investigación. Carrillo dijo que el magistrado tenía que optar entre dos alternativas: “1) Indagar nuevamente a Delgadino y disponer un nuevo procesamiento, según la prueba reunida. 2) Si consideraba que la imputación efectuada al indagarlo era correcta y suficiente, emitir un nuevo procesamiento fundado”. Y “esto es lo que deberá hacerse a partir de ahora”, concluyó el camarista.

Rosario12 / SL24

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