El potencial de la agroindustria argentina está hoy en una encrucijada entre su capacidad extraordinaria y una macroeconomía que le pone techo. Según un informe elaborado por el Centro de Agronegocios de la Universidad Austral, el IAE Business School y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) bajo el modelo Agmemod, la producción nacional podría escalar hasta las 251 millones de toneladas en diez años si se eliminan los derechos de exportación (retenciones) y se corrigen déficits estructurales.
Actualmente, el complejo agroindustrial ya representa el 23% del PBI nacional y genera el 60% de las exportaciones totales. Solo el sector de cereales y oleaginosas explica el 45% de las divisas que ingresan al país. Sin embargo, los investigadores Guillermo D’Andrea y Daniel Mamone advierten que la presión sobre la renta agrícola alcanzó picos del 63,6% en junio de 2025, una cifra que contrasta drásticamente con el apoyo que reciben los productores en la Unión Europea (16%), China (13%), Estados Unidos (7%) o Brasil (0,5%).
Infraestructura: el gran cuello de botella
Para el Cordón Industrial de San Lorenzo, Puerto General San Martín y Timbúes, el dato más crítico es el logístico. El informe destaca que el 90% del transporte de granos se realiza por camión y apenas el 10% por tren.
De los 640.000 kilómetros de red vial del país, el 62% son caminos municipales mayormente sin pavimentar. Mantener esta red en condiciones demandaría entre US$ 3.200 y US$ 6.500 millones anuales, lo que representa apenas el 17% de lo que el sector aportó en tributos durante 2023 (US$ 28.686 millones).
El atraso tecnológico y el espejo brasileño
La brecha con nuestros vecinos se ha profundizado: mientras la productividad en Argentina cayó un 6% en los últimos 20 años, en Brasil creció un 45%. Esto se refleja en un parque de maquinaria envejecido, donde el 73% de los tractores tiene más de 15 años.
A pesar de estas trabas, el productor argentino mantiene su espíritu inversor. La encuesta AgBarometer Austral indica que el 80% de los productores modernizaría su maquinaria si mejoraran las condiciones de rentabilidad y financiamiento.
La hoja de ruta hacia las 251 millones de toneladas
El estudio concluye que, bajo un escenario de eliminación de retenciones, mejora de infraestructura y la expansión de 6,5 millones de hectáreas adicionales, el agro crecería un 90% en la próxima década. Este salto productivo permitiría:
- Aumentar significativamente la participación del sector en el PBI.
- Acelerar la generación de divisas para estabilizar la economía.
- Financiar la reconstrucción integral de la red vial nacional en solo tres años.
“Reemplazar la lógica extractiva por una estrategia de inversión permitiría transformar al agro en el eje estructural del crecimiento argentino”, sentenció Bernardo Piazzardi, investigador de la Universidad Austral.






