Robo, disparos y milagro en pleno centro: le gatillaron a comerciante y la bala no salió

Este mediodía se produjo un violento asalto en un local de telefonía celular ubicado en Rivadavia y General López. Dos delincuentes le gatillaron sus armas al dueño del local varias veces y las balas no salieron. Ya en la calle, una bala dio contra la sede del IAPOS.


Dos delincuentes –según primeras informaciones uno menor y otro mayor de edad- irrumpieron violentamente después de las 11 de la mañana en el local de Claro de Rivadavia y General López (ochava noreste), en pleno centro de San Lorenzo. Lo rufianes, arma en mano, quisieron llevarse dinero en efectivo y equipos.

Pero la reacción del dueño del local, que intentó atacar a los delincuentes con un matafuego, hizo que los delincuentes sólo se lleven dinero y se retiren del local. Y mientras lo hacían, de manera demencial, propinaron varios tiros dentro del local que no salieron del arma, y luego varios que sí se hicieron efectivos en plena calle. Uno de los disparos impactó en la vidriera de la sede de la obra social IAPOS, ubicada en la misma esquina, en la ochava sureste.

“Entraron dos personas que parecían clientes. Luego sacaron armas y tomaron de rehén a otro cliente”, contó el dueño del local a SL24 y continuó: “Cuando van atrás del mostrador uno se distrae y ahí le pegué una piña. En ese momento me apunta y gatilla varias veces y no salen los tiros; y después el otro también me apunta y me gatilló y tampoco salieron los tiros”.

“Nací de nuevo, no sé cómo no me pegaron. Tiene que haber sido el destino. No era mi momento”, dijo el delincuente y siguió: “Pero cuando salen afuera sí salen los tiros y las balan dan el piso. No sé cómo no me pegaron”.

“No es la primera vez que me roban, pero esta vez fue tremendo”, reflexionó el comerciante y explicó: “Cuando salen afuera, a la calle, ahí sí salen los tiros y disparan entre los dos seis veces. Fue como una escena de película que duró uno o dos minutos”.

En el local comercial asaltado había al momento del atraco 4 delincuentes, además del dueño y una empleada. De milagro, nadie resultó herido.

Testigos privilegiados de los hechos fueron los dueños de una compañía de seguros ubicada en esa misma esquina, en la ochava noroeste. Desde ese local vieron todo lo sucedido y luego del robo trataron de perseguir a los ladrones.

Por estas horas la policía trabaja en la zona del robo y en las inmediaciones para dar con los rufianes. Testimonios encontrados de vecinos daban pistas sobre los datos filiatorios de los malechores.

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