Coronavirus

Rosario: La mitad de las personas fallecidas por coronavirus residía en geriátricos

El 79 por ciento del total de decesos en la ciudad se produjo durante el último mes y golpeó fuerte a estas instituciones.


Un operativo para trasladar enfermos de un geriátrico céntrico

Rosario registró hasta el 1º de octubre 223 fallecidos por Covid-19. La mayoría tenía más de 70 años y 114 de esas personas residían en alguno de los geriátricos de la ciudad.

Los contagios y los casos graves a nivel general se dispararon en septiembre: el 79% del total de decesos se produjo en las últimas cuatro semanas y golpeó fuerte a las instituciones cerradas.

Durante el mes pasado se activaron los protocolos en 89 (monitoreo e hisopados) de los 183 geriátricos, ya sea por casos sospechosos o casos confirmados. En este momento 65 de esas activaciones están vigentes y hay 2.268 aislados (entre residentes y personal que los asiste).

La pandemia de coronavirus afecta especialmente a los ancianos. Son los más vulnerables por tener un sistema inmunológico debilitado por la edad y distintas comorbilidades, como la obesidad, la diabetes, la hipertensión, problemas cardiovasculares, enfermedades respiratorias crónicas y trastornos metabólicos. En algunos casos, las personas que se agravaron después de contagiarse sumaban varios factores de riesgo.

“Nuestros adultos mayores están transitando el peor momento de la pandemia y los números así lo reflejan. No podemos permitirnos bajar el nivel de alerta, ni el sistema de salud ni la población general, reconociendo la compleja situación socioeconómica que atraviesa la gran mayoría y el gran y sostenido esfuerzo que están realizando todos los trabajadores esenciales y especialmente los equipos de salud”, enfatizó Néstor Galván, director de Promoción y Cuidado de la Salud Colectiva, un área dependiente de Salud Pública municipal.

Los adolescentes, jóvenes y adultos en edad productiva son los que concentran la mayor cantidad de contagios. Y aunque no son los que se enferman gravemente, e incluso muchos transitan el Covid-19 sin síntomas o con síntomas leves, son los grandes propagadores del virus. De allí que resulte indispensable seguir al pie de la letra las distintas restricciones de actividades impuestas hace casi un mes y los protocolos vigentes. “Se contagian los jóvenes, se mueren los viejos”, se dice, como una máxima, en relación al Covid.

Las juntadas, los festejos familiares y con amigos, y las reuniones sociales (en todos los sectores socioeconómicos) se anotan como la principal fuente de contagios.

Los positivos que se dan en los residentes de los geriátricos provienen en su mayoría por contacto con el personal de salud, que está particularmente expuesto debido a las tareas propias de la actividad, por el pluriempleo y porque viven en una ciudad donde la circulación del Sars Cov 2 es intensa, tanto que esta semana Rosario tocó un pico de 1.134 contagios en un solo día y no se espera una baja significativa de casos para la primera quincena de octubre.

Está claro que los adultos mayores se llevan la peor parte, aunque no son los únicos, ya que el 10% de los casos graves corresponden a personas de menor edad y sin comorbilidades.

Cómo cambió el panorama

Galván mencionó que durante los meses de junio y julio el alerta se activó en 41 instituciones cerradas y en la mayoría de los casos se trató de sospechas de Covid-19 que luego fueron descartadas por laboratorio: “Teníamos casos probables, personas con síntomas compatibles, residentes o trabajadores, pero los hisopados descartaban a la mayoría”. Pero en poco tiempo el escenario empezó a ser otro. “Comenzamos a ver un cambio, y en agosto ya tuvimos 32 activaciones en un solo mes, fundamentalmente en la última semana”, sumó.

Para septiembre la situación se volvió crítica: “Cerramos el mes con 89 activaciones”, con lo que casi se triplicaron las intervenciones respecto del mes anterior.

A la par de la suba de contagios en la ciudad aumentó la tasa de positividad en los hisopados que se realizan en los geriátricos. En un momento tocó el 50% pero en los últimos días se redujo al 25% “lo que demuestra que quienes manejan las instituciones están actuando con mayor celeridad”, comentó el profesional.

Hay una activación más rápida de los protocolos lo que da tiempo a aislar precozmente a quien tiene coronavirus, cortando la cadena de contagios.

Centros de aislamiento

Cuando en un geriátrico se da que más del 30% de los residentes da positivo se lo considera “geriátrico Covid” y se convierte en un centro de aislamiento. “Si el personal no puede asistir, la Municipalidad brinda apoyo a la institución con asistentes geriátricos externos”, señaló Galván.

Hoy hay 23 geriátricos que están funcionando como centro Covid. “Tuvimos dos casos emblemáticos con más del 70% de positividad”, recordó el funcionario, quien dijo que fueron los únicos en los que debieron trasladar a los residentes a otros lugares para garantizar su seguridad.

“Es verdad que estamos complicados, la situación es crítica y particularmente lo es en los geriátricos. Creo que hubo un momento en que los niveles de alerta se relajaron un poco dentro de algunas instituciones, pero vemos que sobre todo en las dos últimas semanas se está trabajando mejor, se mantiene al personal en fase 1 (solo pueden movilizarse del trabajo a la casa y viceversa) y hay una actitud más activa en cuanto a la vigilancia y las medidas de prevención. Por supuesto que hay geriátricos en los que se trabaja muy bien y otros no tanto, como ocurre en todos los rubros”, dijo Galván.

En la última semana se están realizando alrededor de 100 hisopados por día en geriátricos, lo que implica testear por completo a unas 4 o 5 instituciones por jornada. “Los resultados se obtienen en unas 36 horas porque en el Cemar hay una línea de urgencia destinada al material que se recolecta en los geriátricos”, explicó el director de Promoción y Cuidado de la Salud.

Dentro de un panorama que reconoció complejo, el médico puntualizó que “la mayoría de los adultos mayores que viven en estas instituciones tiene formas leves de la enfermedad y pueden transitarla con los cuidados necesarios sin tener que salir del geriátrico. El 15% se interna y el 5% hace formas graves con mayor posibilidad de perder la vida”. La misma proporción que se está viendo en el mundo.

Un dato que no pasó por alto el funcionario es que las personas derivadas de un geriátrico por cuadros moderados o severos de Covid-19 y requieren internación “hoy tienen una cama en un hospital y sanatorio y se les brinda la atención necesaria. Aun cuando el pronóstico es irreversible, cuando ese paciente fallece, se le pudieron dar todos los cuidados y el acompañamiento. La gente no muere en su casa o en el geriátrico, como sucedió en Europa”, remarcó.

Galván dijo que es indispensable que los directivos, coordinadores y todo el personal de los geriátricos cumpla al máximo con los protocolos que se elaboraron en marzo y que siguen más vigentes que nunca. Esos protocolos de prevención de contagios fueron desarrollados en forma conjunta por el Comité Operativo de Emergencias Central (COE) de la ciudad en conjunto con Pami, los Ministerios de Desarrollo y Salud de la provincia, las secretarias de Salud Pública, Desarrollo Humano y Gobierno de la Municipalidad, la Cámara de Geriátricos de Rosario y la Cámara de Emergencias de Rosario.

Galván hizo una reflexión final: “En este momento debemos priorizar lo colectivo sobre lo individual. Es tiempo de cumplir con las medidas de prevención y cuidado, cada uno de nosotros, sabiendo que a pesar de la difícil situación son las únicas herramientas que tenemos para que disminuyan los contagios”

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