Ganó Halloween por goleada

Halloween se adueñó de las calles de San Lorenzo y la propuesta “anti-festejo” de la Iglesia Redentor quedó eclipsada

Halloween se adueñó de las calles de San Lorenzo y la propuesta “anti-festejo” de la Iglesia Redentor quedó eclipsada

Octubrillante vs. Halloween_ festival y disfraces
Con la avenida San Martín peatonalizada y una multitud en las calles, la celebración de disfraces se instaló como un fenómeno comercial de concurrencia masiva. La Iglesia Redentor montó "Octubrillante" en el Paseo del Pino para predicar "la luz", pero no logró competir contra el aluvión popular.
02-11-2026 09:35 AM
Con la avenida San Martín peatonalizada y una multitud en las calles, la celebración de disfraces se instaló como un fenómeno comercial de concurrencia masiva. La Iglesia Redentor montó "Octubrillante" en el Paseo del Pino para predicar "la luz", pero no logró competir contra el aluvión popular.

El último fin de semana confirmó una tendencia sociocultural que en San Lorenzo ya no admite discusiones: Halloween dejó de ser una celebración ajena para transformarse en una suerte de “nueva Navidad” en términos de afluencia, consumo y ocupación del espacio público. Con la avenida San Martín peatonalizada por el municipio para garantizar la circulación segura de miles de niños, adolescentes y familias enteras disfrazadas, el centro comercial vivió una jornada desbordante. En ese mismo radio urbano, la Iglesia Redentor desplegó su tradicional propuesta alternativa denominada “Octubrillante”, que a pesar de un importante despliegue escénico y logístico, quedó ampliamente opacada por la marea popular de los festejos paganos.

La iniciativa evangélica buscó este año ganar mayor visibilidad callejera mudando su epicentro desde la clásica plaza San Martín hacia el Paseo del Pino, en pleno corazón comercial. “Es un lujo el Octubrillante porque es una contrapropuesta a todo lo que ofrece la ciudad. Es un evento que viene a celebrar la luz, todo lo que nos hace bien y principalmente a Jesús. Elegimos el Paseo del Pino por ser un punto de mayor concentración para estar cerca de los niños y las familias”, explicó en declaraciones a Medios RED Carolina Olchowyj, una de las organizadoras del evento.

Desfile, circo y el mensaje contra el miedo

La grilla de “Octubrillante” comenzó a las 17 con espectáculos en vivo, juegos, música, sectores de maquillaje y un set de fotografía. A las 18 se concretó el desfile luminoso integrado por bailarines caracterizados con temáticas de animales de circo, cuyo recorrido se inició en la intersección de Dorrego y Urquiza, avanzó por calle Urquiza, tomó la traza de avenida San Martín y desembocó en el Paseo del Pino para coronar la jornada con una obra teatral infantil.

El argumento de la puesta escénica buscó fijar un marcado contrapunto ético y espiritual con la iconografía de Halloween. “Octubrillante es una celebración que le hace la contra a Halloween y el mensaje es: lo oscuro, lo que trae miedo, no es divertido”, fundamentó Olchowyj al contrastar el desfile luminoso con la estética tenebrosa de brujas, calaveras y monstruos que dominaba el resto de la avenida.

La palabra pastoral: “Celebrar la vida y no la muerte”

El trasfondo doctrinal de la intervención fue profundizado por el Pastor Cattáneo, referente de la Iglesia Redentor, en diálogo con La Lupa Medios. El líder religioso encuadró el evento en una batalla cultural y formativa:

“Es solamente dar una mirada desde la palabra de Dios. Durante todo el año luchamos para que nuestros hijos no tengan miedo, no tengan temor, se abracen a la vida y no entren en depresión; y en este día del año, donde todo el mundo pareciera que va en contra de lo que va todo el año, queremos levantar una mirada. La vida está en Jesús, él es la luz del mundo. Hay esperanza, celebramos la vida y que Dios haya cambiado nuestras vidas”.

Cattáneo remarcó además la coincidencia del calendario con el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes: “Ante toda una avalancha de propaganda a favor de celebrar la muerte, la iglesia se levanta para contar que Jesús dijo: ‘Yo soy la luz del mundo, el que en mí anduviere no andará en tinieblas’. Cada cual tiene su manera de pensar, pero nosotros queremos decir que hay una opción diferente”.

La calle dictó sentencia

Más allá del esfuerzo de producción de los fieles evangélicos y su mensaje de esperanza, el pulso real de la ciudad se inclinó de manera arrolladora hacia la fiesta de los disfraces y el “dulce o truco”. A lo largo de toda la extensión de la avenida San Martín peatonalizada, una marea incalculable de vecinos colmó veredas, bares, heladerías y comercios en un clima de festejo colectivo espontáneo.

En términos de convocatoria y volumen de público, el dispositivo de la Iglesia Redentor terminó perdiendo por una diferencia abrumadora frente a una celebración que, despojada de su debate religioso de origen, se consolidó en la región como una fiesta popular y comercial imbatible.

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