“Los vecinos ya no soportaban más lo que pasaba. Esta gente no era del barrio y había un clima permanente de tensión”, relató uno de los habitantes, quien aseguró que el pedido principal fue la intervención policial para evitar nuevos episodios de violencia.
Fuentes policiales confirmaron que la intervención tuvo origen en las denuncias por acoso a menores, aunque aclararon que hasta el momento no se pudo corroborar la existencia de actividades vinculadas al narcomenudeo en el inmueble, versión que había comenzado a circular entre los vecinos.
Según indicaron voceros oficiales, el fiscal interviniente dispuso inicialmente que la familia permaneciera en el domicilio mientras se evaluaban las actuaciones correspondientes. Sin embargo, horas más tarde los ocupantes decidieron retirarse de manera voluntaria, trasladando sus pertenencias en un flete.
Tras la desocupación de la vivienda y en un contexto de fuerte tensión, un grupo de vecinos procedió a derribar la construcción, que terminó completamente destruida. Hasta el momento, no se informó oficialmente si hubo personas demoradas o detenidas, ni si se iniciaron nuevas actuaciones judiciales a partir de lo ocurrido.
Los vecinos del barrio Las Quintas reiteraron su pedido de mayor presencia policial y controles permanentes, y señalaron que la principal preocupación es garantizar la seguridad de niños y adolescentes, ante hechos que, aseguran, venían siendo denunciados desde hace tiempo.






