Coronavirus

Santa Fe adhirió al decreto nacional y prohíbe encuentros afectivos hasta fin de mes

El gobernador Perotti adhirió a través de un decreto a la norma nacional en la que se prohíben las reuniones afectivas hastas el 30 de agosto.


Tras los anuncios de la Casa Rosada en materia de extensión de las medidas de prevención ante el Covid-19, el gobernador Omar Perotti emitió ayer el decreto 851 donde adhiere a las disposiciones nacionales y les da un anclaje provincial. Así, la prohibición a los encuentros afectivos se extiende hasta fin de mes en un contexto de una fuerte suba en la curva de los contagios. Además, el Ministerio de Seguridad detectó un alza en las aprehensiones por infracciones detectadas en la vía pública.

En esta norma provincial, vigente desde ayer, Perotti adhiere al artículo 9, inciso 2 del decreto firmado por el presidente Alberto Fernández donde extiende hasta el 30 de agosto inclusive tanto el aislamiento social en determinadas localidades mencionadas en el decreto como la vigencia del distanciamiento social, preventivo y obligatorio.

Con la adhesión por parte del gobierno santafesino, se prorroga hasta fin de mes lo atinente a los encuentros afectivos. Justamente en el artículo 9 se expresa: “Quedan prohibidos los eventos sociales o familiares en espacios cerrados y en los domicilios de las personas, en todos los casos y cualquiera sea el número de concurrentes, salvo el grupo conviviente”.

En consonancia con la disposición nacional, Perotti prorroga el distanciamiento social, preventivo y obligatorio en toda la provincia hasta el 30 de agosto próximo.

Los números de aprehensiones, relevados por el Ministerio de Seguridad santafesino registraron un aumento. Si en julio el promedio de aprehensiones diarias se estableció en 76, para lo que va de agosto son 82. Cabe recordar que en marzo fueron 577 diarias, abril 526, mayo 247 y junio 91. Es decir que hubo un brusco declive de infracciones a mediados de año.

A su vez los permisos, licencias, habilitaciones o autorizaciones se prorrogan hasta el 30 de septiembre.

Y se encomienda al Ministerio de Trabajo junto a municipios a controlar en todos los ámbitos de trabajo las reuniones de descanso, esparcimiento, comidas que se realicen en espacios cerrados sin el estricto cumplimiento de la distancia social de dos metros entre los concurrentes y con la debida ventilación adecuada del ambiente. Es por ello que impone a los empleadores que adecuen los turnos de descanso.

En otro párrafo, el gobernador le abre la puerta a un endurecimiento de las medidas a aquellas localidades que así lo consideren. De acuerdo al decreto, quedan facultadas “a proponer mayores restricciones, requisitos y definir modalidades particulares en sus distritos para el desarrollo de las actividades permitidas”.

Una prerrogativa que hasta ayer no era evaluada en la Intendencia pese a que se sigue con preocupación la curva empinada de contagios en Rosario.

Ante el uso de esta opción, el decreto nacional también resulta taxativo con relación a los encuentros afectivos y los retrocesos de fases.

En el decreto de Fernández se indica que el Jefe de Gabinete de Ministros podrá autorizar a pedido de los gobernadores la realización de reuniones sociales o familiares en donde haya distanciamiento social, preventivo y obligatorio. Siempre según la evaluación de riesgo epidemiológico, “pero en ningún caso podrá otorgar excepciones” donde haya aislamiento social. Perotti había subrayado que era necesario disminuir el movimiento de las personas ante el empinamiento de la curva, para advertir: “Si el aumento de casos continúa, se retrocederá con distintas actividades exceptuadas”.

Comentarios