Números preocupantes

Se conocieron los ingresos necesarios para no ser pobre en Argentina

Un informe del Gobierno porteño detalló los ingresos que se necesitan para cubrir la canasta habitual de la clase media. Los detalles


En un contexto de incertidumbre económica, con una inflación que no se frena y salarios siempre en discusión, muchos argentinos se preguntan cuánto hay que ganar hoy para ser considerado de clase media.

Una respuesta proviene de un relevamiento realizado por el Gobierno de la Ciudad. Indica que en julio una familia tipo de cuatro integrantes (dos adultos y dos menores) necesitó ingresos de $70.000 para ubicarse en la entrada de la clase media porteña.

El informe Líneas de pobreza y Canastas de consumo diferencia seis estratos que se definen por los niveles de ingreso:

En situación de indigencia: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA – Línea de indigencia). Ingresos hasta $22.857.

En situación de pobreza no indigente: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Total (CBT – Línea de pobreza) pero permite al menos adquirir la CBA. Ingresos hasta 44.817
No pobres vulnerables: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CBT y no alcanza la Canasta Total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. Ingresos hasta 55.700.

Sector medio frágil: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CT y no alcanza 1,25 veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Ingresos hasta $69.625

Sector medio “clase media”: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos 1,25 veces la CT y no alcanza 4 veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Ingresos hasta $222.803

Sector acomodado: hogares cuyo ingreso mensual es de 4 veces o más la CT del Sistema de Canastas de Consumo.
Como se puede apreciar, el instituto estadístico de la Ciudad divide al sector medio en dos estratos, pero sólo a uno de ellos –el de ingresos entre $69.625 y $222.803- califica como “clase media”.

Líneas de pobreza e indigencia en la Ciudad

Una familia de cuatro integrantes que vive en la Ciudad necesitó un ingreso de $44.818 en julio para no ser considerada pobre, según las mediciones del Gobierno porteño.

Esta cifra representó un incremento del 1,9% con relación a junio anterior y un fuerte aumento de 41,8% en comparación con igual período de 2019.

En el caso de la misma familia -matrimonio y dos hijos menores- para no ser indigente debieron tener un ingreso mínimo de $22.858, con un incremento del 2% contra junio anterior.

En igual mes de 2019, la canasta alimentaria tenía un costo de $15.518, registrando un aumento de 47,3%, según los registros del Gobierno porteño.

En el caso de una pareja de adultos, jubilados, la canasta se ubicó en julio en $22.210 para no ser pobres y en $11.541 para evitar la indigencia.

Línea de pobreza a nivel nacional

En la Argentina, una familia de cuatro integrantes necesitó $44.521,25 para superar el umbral de pobreza en julio último, lo que representó un 39,4% más que un año atrás, informó este jueves el INDEC (organismo estadístico nacional).

La variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA) con respecto a junio de 2020 fue del 1,6%, y lo mismo subió la total (CBT).

Las variaciones interanuales de la CBA y de la CBT resultaron del 43,4% y 39,4%, respectivamente.

El INDEC difundirá recién a fines de septiembre los datos de pobreza del primer semestre del año, que arrojarían una fuerte alza, según las proyecciones de consultoras privadas y de la Universidad Católica Argentina.

Desde diciembre último la canasta total mostró un aumento del 14,3%, mientas que la alimentaria subió 17,6%.

El costo nominal de la canasta básica en los primeros siete meses del año aumentó en $5.561, y el de la alimentaria en $2.737.

Los ingresos requeridos para cubrir la canasta total subieron 1,6% en julio.

Los ingresos requeridos para cubrir la canasta total subieron 1,6% en julio.
Familias tipo evaluadas por el Indec

Una familia integrada por un matrimonio, que no paga alquiler y tiene dos hijos de seis y ocho años en el Gran Buenos Aires, debió contar en julio, según el INDEC, con ingresos mensuales de $44.521 para no ser considerada en la pobreza y de $18.321 para no ser definida como indigente.

Para una familia tipo de tres miembros, el costo de la Canasta Total fue en junio pasado de $35.444 y la Alimentaria de $14.586.

En un hogar compuesto por cinco integrantes el costo de la Canasta Básica Total en el mismo mes fue de $46.826 y la Alimentaria de $19.270.

Para un solo adulto, el INDEC estimó que en julio el costo de la Canasta Básica Total en $14.408 y la alimentaria en $5.929.

La Canasta Alimentaria está integrada por los artículos que reúnen los requerimientos calóricos y proteicos necesarios para un varón adulto, y la Básica Total incluye estos alimentos más el costo de servicios públicos y otros gastos.

Alerta por subas en precios de alimentos

La inflación de alimentos se aceleró en la primera quincena de agosto, mientras se espera que la suba de precios sea “más uniforme” durante el mes y en el año llegue al 39 por ciento, señaló esta semana un estudio privado.

De acuerdo con el análisis de la consultora Ecolatina, la inflación trepó 2,9% entre la primera quincena de agosto y el mismo período de julio.

“La aceleración se explicó principalmente por la dinámica de alimentos, bienes para el hogar y alquileres”, consideró.

Remarcó que el capítulo Alimentos y bebidas creció un 3,5% en las primeras semanas del mes, por lo que se ubicó 2,1 puntos por encima de la misma quincena de julio.

“Esperamos que la inflación alcance una mayor tasa en el último trimestre del año producto del levantamiento de la cuarentena y la reanudación de las paritarias”, remarcó.

De ese modo, evaluó: “Esperamos que la inflación cierre el año en 39% para 2020”.

Ecolatina pronostica una inflacion de 39% para 2020.

Ecolatina evalúa que los precios de alimentos subieron de manera generalizada en agosto.

“A diferencia de julio, cuando la inflación promedió 2,2% en el resto del país contra 1,6% en la región metropolitana, estimamos que la suba de precios será más uniforme durante agosto, rozando el 3%”, pronosticó.

“Consideramos que el descongelamiento de muchos precios máximos, que venían acumulando mayores costos desde el inicio de la pandemia, y el relajamiento de la cuarentena a partir de la segunda mitad de julio fueron los principales factores que explicaron este proceso”, afirmó.

“Esto implicó que, a diferencia de otros momentos del año, en la primera quincena de agosto el incremento en los precios de los alimentos se de de forma generalizada”, apuntó.

Evaluó que la inflación “difícilmente vuelva a ubicarse debajo de 2% mensual en lo que queda del año”.

“La magnitud de la aceleración dependerá de las negociaciones paritarias paralizadas durante la cuarentena, el grado de descongelamiento de algunos de precios Regulados como prepagas, servicios de telefonía y combustibles, y la evolución de tipo de cambio y/o restricciones en el mercado oficial”, argumentó.

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