A lo largo de su trayectoria, ejerció el cargo con idoneidad y un fuerte compromiso social, priorizando especialmente el bienestar de hijos de padres separados o divorciados. Su labor estuvo marcada por la búsqueda de soluciones que resguardaran los derechos de las infancias y promovieran acuerdos en contextos muchas veces atravesados por tensiones y disputas.
Con su jubilación, se cierra una etapa de 14 años en la Justicia de Familia de San Lorenzo. Ahora comienza para él un nuevo capítulo, tras una extensa carrera dedicada al servicio judicial en la región.







