"Estaba pudriéndose en vida"

Internó al padre en un geriátrico, se infectó por «falta de cuidados» y en sólo cuatro meses murió

"Lo abandonaron tirado en una cama", denunció el hijo, quien habla de "abandono de persona". Falleció por una colapso multiorgánico originado por infección sanguínea


A mediados de año, un abuelo de 87 años fue internado en el geriátrico situado a la vera del intercambiador, en San Lorenzo, y a los cuatro meses de su ingreso falleció.

Fue a fines de julio y su deceso se produjo a mediados de noviembre.

Su hijo, Gerardo Sosa, acusa a dicha institución por «abandono de persona», situación que le provocó sendas heridas (escaras) y un grave cuadro de descompensación que terminó en su irreversible muerte.

Concretamente, indicó que en las últimas dos a tres semanas de vida, se lo pasó tendido en una cama, con escaras «que padecía ya desde varios días, todas en su costado derecho, producto de la falta de rotación de su cuerpo, además de estar mal curadas».

Así fue como llegó al sanatorio rosarino Rosendo García, donde el parte médico señaló que al paciente «había muy poco para hacer por el grave cuadro en que estaba», señaló Sosa.

Según también dijo, los médicos le explicaron que una de las razones de dicha situación eran las escaras, lo que le generó una infección interna más descompensaciones cardíacas, renales y en otros órganos.

 

“El diagnóstico final fue colapso multiorgánico; de acuerdo a los clínicos de Rosario estiman que por las características de esas escaras databan entre 2 a 3 semanas, y nunca fueron bien curadas», ratificó.

«No cuidaban a mi padre como era debido; cuando ingresó a ese geriátrico estaba en perfecto estado de salud, si bien estaba en silla de ruedas, andaba casi todo el día levantado, con cuidadoras a cargo. Al internarse en el geriátrico su salud fue decreciendo a pasos agigantados hasta las últimas dos a tres semanas en las que estaba pudriendo en vida a razón de las escaras infectadas», agregó Sosa.

Debido a los protocolos sanitarios anticovid, las visitas tenían limitaciones, pero un hecho que les llamó siempre la atención, pero que recién ahora comprende con precisión, era la demora en traerle a su padre.

«Claro, ahora entiende, tardaban tanto porque siempre que iba estaba acostado, como lo pasaba todo el día, sólo lo levantaban cuando iba mi hermano o yo a visitarlo», explicó.

Los próximos pasos que Sosa dará estarán vinculados a una acción judicial y para eso su abogado está armando un expediente.

«Ya hable con Pami y no me dieron una explicación adecuada, y también lo hice con el municipio, donde me informaron que este geriátrico tiene varios casos positivos de Covid y que así y todo obligaban a parte de su personal a asistir a trabajar», afirmó.

Consultado sobre los motivos que lo impulsaron a llevarlo a ese geriátrico, respondió: “Optamos que pase sus días en un residencial para evitar alguna situación de robo o cualquier otra cosa”, explicó. Jamás supuso que iba a acabar así.

Para peor, su madre también vive dentro de esa misma institución.

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