Secuestros virtuales en Seronino. Un matrimonio cayó en la trampa y pagó más de 20 mil pesos

Se vivió una jornada de mucha tensión en la localidad con tres intentos de secuestros virtuales. La comuna reparte folletos informativos para no caer en la trampa


Ayer fue una jornada de zozobra en esta pequeña localidad. Es que varios pobladores recibieron misterios llamados telefónicos indicándoles que tenían familiares secuestrados, y a cambio de su liberación, se les requería una determinada suma de dinero.

Por lo menos se denunciaron tres casos. En dos ellos, los damnificados notificaron del caso al personal policial y logró desbaratarse el ardid, comprobándose que las hipotéticas víctimas se hallaban en perfecto estado de salud y con sus actividades habituales.

Sin embargo, los protagonistas del tercer hecho resultaron damnificados. Un hombre recibe un llamado telefónico donde se le comunica que tenían a su esposa secuestrada. El marido, luego de algunos cabildeos, accede a aportar algunos datos a los secuestradores virtuales que supieron utilizar para convencerlo sobre la veracidad del caso. Coincidentemente, la mujer se hallaba en la provincia de Tucumán, lo que les facilitó a los delincuentes su tarea.

“Fueron varias horas donde hubo mucha incertidumbre. Este hombre se ausentó a media mañana de Serodino y regresó cerca de las 21, pero para entonces ya había seguido cada uno de los pasos ordenados aportándoles una suma importante de dinero”, reconoció la presidente comunal de la localidad, Mónica Stumpo.

La funcionaria precisó que tras estos sucesos, la policía y la Comuna se dispusieron a difundir la manera de obrar ante este tipo de situaciones, determinándose la distribución de volantes informativos.

De acuerdo a la versión policial, este sujeto habría desembolsado cerca de 20 mil pesos, que fue la suma reclamada para liberar a su esposa, a quien durante todo ese tiempo que demandó las negociaciones, no la llamó para verificar nada por orden de los malvivientes.

“Vuelto al pueblo y confirmado el pago, el hombre cayó en razón y comprendió el engaño. Anoticiada la esposa, emprendió su regreso y esta mañana ya estaba en Serodino, Por suerte, y más allá del dinero pagado, esta historia terminó de manera feliz”, concluyó en su relato Stumpo.

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