Narcocriminales a prisión

A sicario casi impune en Capitán Bermúdez le dieron seis años de cárcel

Se trata de Mauricio D’Zumiga, quien se acogió a un juicio abreviado. Era el chofer de otros dos que mataban por encargo. Actuaban bajo las órdenes de un hampón que purga condena en la prisión de Piñero


La Justicia halló culpable y sentenció a un sicario que participó de una tremenda balacera en febrero pasado para dar muerte a un hombre en Granadero Baigorria.

Se trata de Mauricio D’Zumiga, un delincuente que actuaba con otros dos y componían una banda de sicarios que actuaba con total impunidad en Capitán Bermúdez, hoy tierra de “narcos”.

Los Tribunales Penales de San Lorenzo, a cargo de Griselda Strólogo, lo sentenció a seis años de prisión preventiva luego de homologar el procedimiento abreviado que acordaron Fiscalía y defensa.

D’Zumiga formó parte del atentado de muerte contra Joel Pablo Camiletto, perpetrado en Granadero Baigorria el pasado 14 de febrero de este año y del que la víctima se salvó por puro milagro.

Cuatro balazos se incrustaron en su cuerpo, pero no murió. Fue curado en el hospital local y luego prestó declaración ante la Justicia; por ello, hoy se pudo sentenciar a este sujeto.

lcanzaron su cuerpocontra la muerte de a seis años de prisión, por el delito de  homicidio calificado por precio de promesa remunerada en concurso premeditado por dos o más personas, con arma de fuego en grado de tentativa, en calidad de partícipe secundario, por un hecho ocurrido el 14 de febrero pasado donde resultara víctima Joel Pablo Camiletto.

A D´Zumiga, alias “Tiki”, lo habían imputado, en agosto pasado, por integrar una banda que realizaba crímenes a cambio de dinero. Sus principales laderos eran Eduardo G, alias “Chochán”, y Ricardo D, alias “Maluma”.

Todos mataban por dinero y estaban bajo las órdenes de un hampón que está detenido purgando su condena en la cárcel de Piñero y que se lo conoce, en el bajo mundo, como “El Viejo Walter”.

Si bien tenían epicentro en Capitán Bermúdez, solían actuar en otras localidades del Cordón Industrial.

Los compinches de “Tiki” están a la espera de enfrentar su turno en la justicia.

El fiscal de la investigación fue Aquiles Balbi, quien pudo confirmar que D’Zumiga oficiaba casi siempre de chofer de los otros dos.

La sentencia contempló los delitos de homicidio calificado por precio de promesa remunerada en concurso premeditado por dos o más personas, con arma de fuego en grado de tentativa, en calidad de partícipe secundario, por el hecho citado de febrero pasado en Granadero Baigorria.

Entre los crímenes que se les achacan a estos sicarios se encuentran el de Walter Santa Cruz, Jonathan Anguilante y David Medina, además del ataque aludido y otros dos más cuyas víctimas pudieron salvarse.

Fuente: Pregón

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