Veranito económico

Siempre es mejor un mal acuerdo que un no acuerdo

*Por Lic. Adriano Mandolesi


Alberto Fernández

Luego de meses de negociaciones, el Gobierno finalmente cedió y logró un acuerdo con los principales acreedores de la Argentina para reestructurar más de US$65.000 millones en bonos ley extranjera, un avance que permitirá despejar el camino para dejar atrás el noveno default de la historia.
Según confirmó el gobierno Argentina en las últimas horas, se ha llegado a un acuerdo con el principal comité de acreedores que le permitirá obtener un grado de aceptación de su oferta tal que se ejecutarán las cláusulas de acción colectiva y ajustará las fechas de pago contempladas para los nuevos bonos establecidas en su Invitación del 6 de julio, sin aumentar el monto total de los pagos de capital o los pagos de interés que Argentina se compromete a realizar y mejorando, al mismo tiempo, el valor de la propuesta para la comunidad acreedora.
Si bien todavía restan definir las cláusulas legales, el gobierno terminó cediendo a los reclamos de los acreedores y se llegó a un acuerdo. Más allá del veranito financiero de estos días, esto no quiere decir que se solucionaron los problemas de fondo ni mucho menos. De todas formas, siempre es mejor un mal acuerdo que un no acuerdo, aunque es una condición necesaria el entendimiento con los acreedores privados, el tiempo que se perdió por una mala negociación, es un costo que los argentinos no recuperan más.
Se tardaron más de siete meses en acercar posiciones, se perdió tiempo y lo que se logró hasta el momento no es suficiente para encaminar la economía, ahora es el turno de esbozar un plan para reducir el déficit fiscal, porque sin superávit es imposible pensar que se van a cumplir con los compromisos asumidos.
Restan aún terminar de negociar cuestiones burocráticas y funcionales, se ajustarán ciertos aspectos de las cláusulas de acción colectiva en los documentos de los nuevos bonos para abordar las propuestas presentadas por los miembros de la comunidad acreedora. Por eso, para efectivizar el acuerdo Argentina extenderá la fecha de vencimiento de esta nueva propuesta al 24 de agosto de 2020, y publicará el anuncio de los resultados el día 28 de agosto de 2020.
En el corto plazo, la expectativa de un arreglo tras meses de discusiones mejoró el optimismo de los inversores, y provocó un rally de los activos argentinos en los mercados. Recordemos que en el mundo financiero actual existen sobradas condiciones de liquidez, por eso esta noticia podría llevar a una compresión en la curva de bonos (baja del riesgo país) y existe un potencial de suba en los activos argentinos, tanto renta fija como variable (acciones).
De todas maneras, cuidado que arreglar la deuda no soluciona los problemas estructurales de la economía. Se abre un nuevo capítulo en la historia económica del país y quedará por ver cómo avanza el gobierno en la administración de los desequilibrios, si se recupera un cierto mínimo de acceso al mercado financiero y si los ánimos y expectativas de los empresarios mejoran para dinamizar el proceso de inversión.
Con el canje cerrado ahora es momento de que el Ministerio de Economía presente un plan y explique cómo hará para bajar el nivel de déficit fiscal más alto desde la democracia, como acuerda con el FMI para que se refinancie la deuda y se solicite un nuevo programa con el FMI. Es decir, arranca otro capítulo donde será clave contar con una hoja de ruta para resolver los problemas económicos. El respeto a la ley, el equilibrio fiscal, la estabilidad monetaria, la apertura económica, la libertad, el respeto a los derechos de propiedad y la confianza en los mercados para asignar recursos son todas condiciones necesarias para el crecimiento económico que deberán estar contemplados en un programa económico serio y no en medidas y parches aislados.

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