En el lugar permanecen efectivos y patrulleros estacionados, mientras continúan las quemas de cubiertas en la puerta del edificio, en una escena que se repite desde el martes.
El jefe de Policía de la provincia, Luis Maldonado, se acercó a dialogar con los manifestantes. En un intercambio que por momentos se tornó tenso, pidió “mostrar buena voluntad” y exhortó a los efectivos a “salir a la calle”. Además, aseguró que “no va a haber más disponibilidades”, en referencia a los pases administrativos que generaron malestar dentro de la fuerza.
En paralelo, desde el gobierno provincial confirmaron que al menos 20 efectivos son investigados por su participación en la manifestación.
Mientras se mantiene la protesta, el patrullaje en Rosario es cubierto por jefes policiales, personal de la Policía de Investigaciones (PDI), fuerzas especiales y federales. Según fuentes oficiales, hay 130 móviles operativos en la ciudad y la custodia de la Jefatura quedó a cargo de unidades especiales.








