SOEA local inactivo

Sin los aceiteros sanlorencinos, sus pares nacionales marcharon por la intervención de Vicentín

Se movilizaron en Rosario y Reconquista. Sindicalistas y organizaciones sociales expresaron su preocupación con la continuidad de "4 mil puestos de empleo" y el futuro de "1.800 pequeños productores agrarios"


La columna marchó por las calles rosarinas. Sus organizadores dijeron que huno 3 mil personas (Foto: La Capital).

Tal como estaba convocado por la Federación Nacional de Trabajadores Aceiteros y diversas organizaciones sociales y políticas se llevó a cabo ayer una movilización en Rosario “en defensa de los puestos de empleo” en Vicentín y por su “intervención y expropiación” a manos del Estado.

La caravana partió desde la Plaza San Martín y culminó en el Monumento a la Bandera. De acuerdo a sus organizadores, unas 3 mil personas formaron parte de la columna.

El acto tuvo el apoyo de la multisectorial de gremios creada en torno al caso Vicentín, de la que curiosamente no participa el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del departamento San Lorenzo.

El sindicato que conducen Pablo Reguera y Daniel Succi continúan sin tener una definición contundente en torno a la intervención y expropiación de Vicentín tal como lo propuso, semanas atrás, el mismísimo presiente Alberto Fernández. Amagó con avalarla cuando se anunció el arribo del interventor a la localidad de Reconquista y se venida a San Lorenzo, la que quedó trunca porque en el medio el juez que entiende el concurso de acreedores de la cerealera desconoció la figura del funcionario designado por la Nación y restituyó la conducción del directorio fabril a sus dueños.

Desde entonces, el SOEA local dio un paso al constado y se dedica a “ventanear”. Para peor, en Vicentín se conformó una especie de obreros autoconvocados que vienen marcándole la cancha desde fines de mayo.

Los tres líderes aceiteros locales: Hugo López, Pablo reguera y Daniel Succi (de izquierda a derecha).

 

Fiel a su estilo, primero el gremio criticó a los empresarios y solicitó la intervención del gobierno nacional; después se expresó en contra de la decisión del presidente Fernández en incluir a los obreros aceiteros en el grupo de trabajadores esenciales (al inicio de la cuarentena preventiva por el COVID-19), y luego se desdijeron indicando que el complejo sojero no podía detenerse; más tarde negociaban con Vicentín una quita salarial a cambio del sostenimiento de todos los puestos de empleo que los mismos trabajadores de la firma rechazó y los obligó a negociar salario completo y aumentos de haberes incluidos.

De la misma manera, actúan para demostrar una posición pública, clara y contundente, en torno a la expropiación o no de Vicentín.

Por un lado, acuden al discurso clásico del peronismo y el kirchnerismo sobre la inclusión y los derechos de los trabajadores, y por el otro, cuando es necesario pasar del dicho a la acción, quedan perplejos, inmovilizados y hasta desacreditados.

Hoy, en la convocatoria nacional efectuada por sus pares sindicales, era una oportunidad para adherir a ese discurso que tanto proclaman los integrantes de la comisión directiva.

Sin embargo, prefirieron sostener la inacción con la que vienen manejándose desde el surgimiento de la crisis financiera del gigante agroexportador.

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