Lo que comenzó como un operativo de rutina por una causa de violencia urbana terminó convirtiéndose en uno de los golpes más contundentes contra el narcotráfico en la región durante las últimas semanas. Personal de la Policía de Investigaciones (PDI) de San Lorenzo, con el apoyo de los grupos tácticos de la Unidad Regional XVII, desbarató un centro de acopio y procesamiento de drogas en la localidad de Timbúes.
El allanamiento fue ordenado por el fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Dr. Aquiles Balbis, en el marco de una investigación por un hecho de “amenazas calificadas”. El objetivo de las fuerzas de seguridad era irrumpir en un domicilio ubicado en calle Maipú al 475 para buscar armas de fuego relacionadas con ese expediente.
Ladrillos de cocaína, armas y un “indoor”
Al ingresar a la vivienda, los efectivos policiales se encontraron con un escenario que superaba ampliamente la hipótesis inicial. En el lugar, procedieron al secuestro de 9 panes (ladrillos) compactos de material estupefaciente, que arrojaron un pesaje total de 9,400 kilos de presunta cocaína.
La requisa profunda del inmueble confirmó que no se trataba solo de un lugar de acopio, sino de estiramiento y fraccionamiento. La PDI logró incautar elementos de corte, precursores químicos y balanzas de precisión.
Además, cumpliendo con el objetivo original del allanamiento, se secuestraron dos armas de fuego —un revólver calibre .38 y un arma calibre .22— junto con municiones varias. La sorpresa del operativo se completó al hallar en una de las dependencias de la casa un sistema tipo “indoor” (un recinto cerrado, acondicionado lumínica y térmicamente) utilizado para el cultivo de múltiples plantas de marihuana.
Intervención federal y demorados
Durante el procedimiento en el domicilio de Timbúes, las autoridades demoraron a dos mujeres que se encontraban en el lugar, quienes quedaron a disposición de la Justicia para determinar su grado de responsabilidad y vinculación con los elementos hallados.
Ante la magnitud del hallazgo y el secuestro de los más de 9 kilos de cocaína en panes, el fiscal Balbis dio inmediata intervención a la Justicia Federal, que tomará las riendas del expediente por cuestiones de estricta competencia en materia de narcotráfico y Ley de Estupefacientes.






