¿Tenés un cumple infantil? Diputado del PJ salió de campaña con su propio pelotero

Pasó por la región y desplegó toda su estrategia: castillo y canchita de fútbol inflables para los niños, con el ploteo de su nombre y la infatigable "V" de la victoria


Este pasado fin de semana, el diputado provincial del peronismo, Luis Rubeo, pasó por Puerto General y San Martín y junto al sector político que lidera el ex intendente Daniel Sorrequieta, y al que recientemente se sumó el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA), desplegaron una actividad que tuvo como protagonistas a los niños y las familias.

Se trató de una convocatoria al Parque Linda Vista para pasar la tarde del sábado, a la expectativa por el sorteo de tres bicicletas y disfrutando, los chicos, de los peloteros que se armaron en el lugar.

Ya desde su convocatoria, el grupo local de militantes, encabezados por los concejales Jorge Ru y el sindicalista Luciano Mandón, explicó que la propuesta estaba destinada a recibir al legislador santafesino que aprovecharía la ocasión para dialogar con los presentes sobre el presente de la ciudad, de la provincia y sus necesidades, ergo una jornada de militancia política.

Lo que pocos podían adivinar fue el merchedaising que se trajo: el castillo y la canchita inflables tenían, no solo el color de la campaña que identifica la postulación del político con vista a 2019, sino también su nombre y apellido y hasta el símbolo distintivo de la “V” de la victoria.

Ni siquiera al popular y bizarro personaje que interpretó el actor Diego Capusotto, como fue “Bombita” Rodríguez (un militante peronista de la década del 70 que popularizaba canciones con letras inclinadas a la ideología de izquierda, pero con el ritmo que usaba Palito Ortega, sandro u otros famosos de la nueva ola argentina) se le ocurrió algo así.

Los chicos igual se divirtieron  sin importarle alguna exposición o imposición ideológica que pudiera haberse pretendido trasmitir. Y esto era lo único que valía, tanto en ellos como, seguramente, entre los organizadores del evento.

Digan lo que digan, y seguramente habrá detractores de esta modalidad de militar y exponer una campaña proselitista, involucrando a los infantes, nadie podrá negar que es más sana y de mejor gusto que la que lanzó, años atrás, Mario Barletta, cuando, asesorado por el diablo, estampó su nombre y su postulación en las colas de bellas jóvenes que, al mejor estilo promotoras de TC, salián a caminar por las calles meneando su cadera.

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