Según informaron fuentes médicas, el joven permanece lúcido, estable y bajo monitoreo en una sala de cuidados especiales. Las lesiones que sufrió, provocadas por perdigones, fueron catalogadas como superficiales y no afectaron órganos vitales, por lo que no requirió intervenciones quirúrgicas inmediatas.
En un primer momento, el chico había sido asistido en un centro de salud de Rafaela, pero debido a la complejidad del caso se dispuso su traslado a la capital provincial para una mejor atención.
Desde el efector de alta complejidad destacaron que el paciente responde bien a la atención médica y su estado general es positivo, llevando tranquilidad en medio de un hecho que generó fuerte conmoción en la comunidad educativa.







