El violento episodio registrado en la madrugada del lunes bajo el puente de la autopista en calle Urquiza ha dejado de ser un simple reporte de tránsito para convertirse en un complejo expediente penal. El fiscal Carlos Ortigoza ya se encuentra al frente de la investigación que involucra a una joven a bordo de un Chevrolet Cruze y a su expareja, un joven de 19 años que conducía un Volkswagen Bora. Tras el impacto, la justicia busca determinar las responsabilidades individuales en un hecho que habría puesto en vilo no solo a los protagonistas, sino a toda la comunidad de San Lorenzo.
Fuentes judiciales indicaron que el Ministerio Público de la Acusación analiza actualmente la aplicación de al menos tres figuras penales de extrema gravedad. La hipótesis más delicada que baraja el fiscal Ortigoza sería la de tentativa de homicidio, bajo la sospecha de que el vehículo podría haber sido utilizado de manera intencional para atentar contra la integridad del otro conductor. Esta carátula dependerá de los resultados que arrojen las pericias mecánicas y el análisis de la trayectoria de los rodados antes del choque final.
Además de la posible figura de homicidio en grado de tentativa, la fiscalía evaluaría imputar el delito de conducción peligrosa y temeraria. Esta figura legal refiere a la alta velocidad y las maniobras de riesgo que ambos conductores habrían desplegado por las calles de la ciudad, representando un peligro inminente tanto para ellos mismos como para cualquier tercero que circulara por la zona urbana en ese horario. La investigación buscaría castigar el desprecio por las normas de seguridad vial en un contexto de persecución activa.
Finalmente, el fiscal también pondría el foco en las lesiones sufridas por las dos jóvenes que acompañaban a la conductora del Chevrolet Cruze. Las acompañantes terminaron heridas como consecuencia directa del fuerte impacto, lo que sumaría cargos por lesiones al expediente de quien resulte responsable de la maniobra. Por estas horas, Ortigoza aguarda el relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir el minuto a minuto de lo que habría sido una madrugada de terror bajo el puente de la autopista.






