Quería manejar alcoholizado

Un chofer de Uber fue imputado por agredir a su pareja e intentar ahorcarla con un cable

Un chofer de Uber fue imputado por agredir a su pareja e intentar ahorcarla con un cable

Imagen ilustrativa.
Ocurrió en Fray Luis Beltrán, durante una discusión porque el hombre quería salir a trabajar como conductor de Uber después de haber tomado alcohol. La víctima pidió que recuperara la libertad, pero la jueza Griselda Strólogo advirtió sobre el círculo de violencia y sostuvo que el Estado debe intervenir para protegerla a ella y a sus hijos.
29-10-2026 03:47 PM
Ocurrió en Fray Luis Beltrán, durante una discusión porque el hombre quería salir a trabajar como conductor de Uber después de haber tomado alcohol. La víctima pidió que recuperara la libertad, pero la jueza Griselda Strólogo advirtió sobre el círculo de violencia y sostuvo que el Estado debe intervenir para protegerla a ella y a sus hijos.

Según publicó, la periodista Anabela Tramontini, el caso ocurrido en Fray Luis Beltrán, donde una discusión durante la cena terminó en una violenta agresión contra una mujer y su hijo de 11 años. Según la acusación fiscal, el hombre encerró a su pareja y a los dos chicos en una habitación, golpeó al nene cuando intentó defender a su mamá e intentó ahorcarla con un cable de cargador de celular. La jueza Griselda Strólogo ordenó que continuara detenido, pese a que la víctima pidió su libertad, y advirtió sobre la necesidad de una intervención concreta del Estado para prevenir nuevas situaciones de violencia.

El hecho ocurrió en Fray Luis Beltrán, luego de una discusión porque el hombre quería salir a manejar después de haber tomado alcohol. La mujer y su hijo de 11 años sufrieron agresiones. La jueza Griselda Strólogo ordenó que el acusado permaneciera detenido por un máximo de 45 días.

Un hombre de 31 años quedó en prisión preventiva tras ser acusado de golpear a su pareja, encerrarla junto a sus dos hijos e intentar ahorcarla con un cable de cargador de celular. El episodio ocurrió en una vivienda de Fray Luis Beltrán y se desencadenó cuando la mujer intentó impedir que el acusado saliera a trabajar como conductor de Uber después de haber consumido alcohol.

Según la investigación del fiscal Carlos Ortigoza, la agresión ocurrió el domingo 25 de octubre, cerca de las 23, en una casa de calle Cochabamba. Durante la discusión, el hombre habría arrojado una silla y comenzado a golpear a su pareja. Después, encerró a la mujer y a los dos chicos, de 11 y cuatro años, en una habitación.

El hijo mayor intentó intervenir para defender a su mamá, pero también recibió golpes en el rostro. En medio de la agresión, el hombre habría colocado un cable alrededor del cuello de la mujer e intentado ahorcarla.

El niño consiguió salir de la habitación y buscar ayuda en la casa de su abuela, quien retiró a los chicos del lugar. La mujer, por su parte, logró escapar por una salida lateral y se acercó a los policías que llegaron a la vivienda tras un llamado de los vecinos.

Los certificados médicos constataron lesiones en el rostro de la víctima y signos de ahorcamiento en el cuello. El niño también presentaba lesiones en la zona del ojo izquierdo y el tabique nasal.

La víctima pidió su libertad

El acusado fue imputado por lesiones leves dolosas calificadas durante una audiencia realizada este miércoles en los Tribunales de San Lorenzo. La jueza Griselda Strólogo dispuso que continuara detenido, pese a que la mujer pidió que recuperara la libertad.

Durante la audiencia, la víctima relató que llevaban cerca de siete años de convivencia y destacó que su pareja la acompañaba en sus estudios y era dedicado a su familia cuando no consumía alcohol. Aunque reconoció que había sentido miedo durante el episodio, sostuvo que nunca había ocurrido algo de semejante gravedad y aclaró que no pretendía retomar la convivencia por el momento.

Sin embargo, el fiscal señaló que la mujer había manifestado ante la Policía que su pareja la había golpeado en otras oportunidades y que temía por su vida y la de sus hijos. También solicitó una entrevista mediante Cámara Gesell para el niño, con el objetivo de recibir su testimonio con los cuidados necesarios.

La jueza advirtió que el caso debía analizarse en el contexto de un círculo de violencia y sostuvo que el pedido de libertad de la víctima no eliminaba los riesgos. Consideró que las alternativas propuestas por la defensa, entre ellas que el acusado viviera con su madre y comenzara un tratamiento por el consumo de alcohol, no garantizaban una protección suficiente.

Finalmente, ordenó la prisión preventiva por un plazo máximo de 45 días, con posibilidad de revisar la medida antes si se presentan alternativas concretas para neutralizar los riesgos procesales. Además, dispuso la intervención de las áreas de Género y Niñez para acompañar a la mujer y evaluar la situación de los chicos.

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