El avance del sistema de cobro electrónico en autopistas genera incertidumbre entre los trabajadores de peaje, ante la progresiva eliminación de cabinas y barreras físicas. Sin embargo, la experiencia de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA) aparece como un antecedente alentador en materia de reconversión laboral.
En diálogo con Cadena 3 Rosario, Juan Manuel Garibaldi, gerente de Capital Humano, Desarrollo y Gestión de AUSA, explicó cómo la empresa llevó adelante el proceso de adaptación de su personal frente a la implementación del sistema Free Flow.
Garibaldi detalló que AUSA es, hasta el momento, la única autopista con trazas completamente operativas bajo esta modalidad, donde el cobro se realiza de manera electrónica mediante lectura de patentes o Telepase, sin intervención manual. El proceso de reconversión comenzó en 2017 y, si bien estaba previsto para completarse en cuatro años, se extendió debido a la pandemia y otras situaciones, finalizando en octubre del año pasado.
Según precisó, en ese período se reconvirtieron 550 trabajadores que ocupaban puestos que iban a desaparecer. Para ello, la empresa creó nuevas áreas y absorbió tareas que anteriormente estaban tercerizadas o dependían del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, como Espacios Verdes, seguridad vial, seguridad e higiene y atención al cliente.
El directivo reconoció que el proceso no fue homogéneo. “La gran mayoría pudo adaptarse, aunque hubo personas que optaron por salir de la compañía. También se dieron casos de re-reconversión, cuando un trabajador no se adaptaba a una función y se lo reubicaba en otra área donde existía una necesidad concreta”, explicó.
Además, remarcó que el cambio estuvo acompañado por capacitaciones específicas, tanto para los empleados reconvertidos como para jefes y supervisores que debieron incorporar personal sin experiencia previa en tareas administrativas o frente a sistemas informáticos.
En cuanto al estado actual del proceso, Garibaldi indicó que solo resta completar la transformación en la estación de peaje Dellepiane, donde permanecen 30 trabajadores. “Ya están pre-reconvertidos y con su nueva posición definida. Esta etapa se completará antes del segundo semestre del año”, afirmó.
Para el gerente de AUSA, la clave del proceso radica en comprender que la modernización no es solo tecnológica. “El desafío es que el avance vaya de la mano de la reconversión laboral y el acompañamiento a las personas”, finalizó.







