Una vivienda en San Lorenzo cuesta los ingresos de casi ocho años de trabajo

El mercado inmobiliario sigue siendo muy costoso y lejos de los sueldos. Un estudio en Capital Federal estimó que con el salario mensual promedio no se alcanza para comprar ni un m2.


Hoy, una familia necesita guardar todos sus ingresos completos durante 7,6 años si desea juntar el dinero suficiente para comprar una vivienda. Se trata de un 50% más de tiempo ahorrando que hace 15 años, cuando el plazo para conseguir el monto necesario era 5 años.

El cálculo se realiza teniendo en cuenta el valor promedio de las propiedades, la evolución de los salarios, y las tasas de créditos hipotecarios. El esfuerzo para adquirir una vivienda se mantuvo estable en los últimos meses, pero sigue en un nivel elevado. El último informe de CDI Consult toma como base un ingreso mensual de $ 6.500, un precio medio de una vivienda en $ 590.000, y tasas de préstamos del 20,25% (como referencia se toma la de un crédito a 20 años en pesos del Banco Hipotecario).

Con respecto a la medición anterior (mayo de 2012), el alza del 9,7% en los ingresos fue compensada por la suba de los precios de las propiedades medidos en pesos, que aumentaron el 5,6%, y la tasa de la financiación hipotecaria,que lo hizo 1,7 punto porcentual.

En este cálculo no se contempla el impacto de la línea oficial PRO.CRE.AR, dado que tiene una tasa subsidiada y un volumen de otorgamiento acotado en el mercado.

Si se toma como base un ingreso familiar cercano a $ 6.500 (equivalente a unos u$s650 a la cotización “blue”), como hace este estudio, una familia no puede comprar por mes ni siquiera un metro cuadrado en el barrio más barato de la Capital Federal: Nueva Pompeya (donde cuesta en promedio u$s 1.165).

Este alto nivel de esfuerzo para acceder a la vivienda en términos de ahorros necesarios perjudica mayormente a la clase media, demandante de un crédito para comprar una propiedad. Pero a la vez se da un contexto de paralización casi total del mercado inmobiliario, que los operadores adjudican casi en su totalidad al cepo cambiario y la cada vez mayor brecha que existe entre el dólar oficial y el “blue”, que complica las tasaciones de las propiedades. De hecho, el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, Roberto Arévalo, asegura que el año empezó con una caída de la actividad superior al 80% en relación con el año pasado.

Ahora bien, cabe preguntarse si esta situación evaluada en Buenos Aires difiere de la que se vivencia en San Lorenzo. La respuesta es no, ya que los valores del mercado inmobiliario local siguen elevados.

Para algunos, sobredimensionados, pues un metro cuadrado de vivienda construida, en el área céntrica, ronda los u$s 2.000, para el caso de un departamento, y si se trata de una casa, lo supera holgadamente.

Si se opta por una zona residencial, como el barrio Del Comabte, en la franja cercana a la costa, los precios se elevan aún más, asemejándose a lo que vale en barrios como Recoleta o Retiro, en Buenos Aires. Vale indicar que las localidades lindantes a San lorenzo tienen un valor inmobiliario inferior.

Muy lejos del 2000

El estudio de CDI Consult demuestra que con respecto a los últimos valores que se manejaron durante la convertibilidad, el alza promedio de departamentos medidos en la moneda estadounidense fue del 192,2%, es decir que hoy las propiedades cuestan casi dos veces más que durante la convertibilidad. Medidos en pesos, los inmuebles aumentaron un 878,2%. Esto significa que los precios son casi 8 veces por encima de lo que eran en el año 2000.

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