El ataque generó conmoción entre los vecinos y, aunque no hubo personas heridas, el miedo quedó instalado entre las familias afectadas. “No sabemos qué hacer”, expresó Cristian, propietario de una de las viviendas baleadas, todavía sorprendido por lo ocurrido.
Según relató la víctima, los agresores llegaron en moto, frenaron frente a las propiedades y comenzaron a disparar antes de escapar rápidamente del lugar. “Pasó una moto tipo 11.30, se paró y empezaron los disparos. Después se fueron. Cuatro dieron en mi portón, uno en el auto y cuatro en otra casa. Fueron ocho los tiros”, detalló.
Dentro de las viviendas se encontraban los moradores descansando al momento de la balacera. A pesar de la violencia del ataque, ninguna bala ingresó a los domicilios. “Nosotros estábamos acostados, no entraron las balas. No es un barrio peligroso. Esto es una sorpresa”, agregó Cristian.
Minutos después llegaron efectivos policiales y personal de pericias forenses, que trabajaron sobre la escena y secuestraron ocho vainas servidas calibre 9 milímetros esparcidas sobre la calle. Los investigadores intentan determinar el motivo del ataque y si las viviendas tenían algún tipo de relación con los agresores.
Por el momento, no hubo detenidos y la causa quedó en manos de la Justicia.







