Mafias de la tribuna

Vive en Beltrán y quedó preso por asesinar a ex jefe de la barra de Newell’s

Fue apresado en su casa y quedó en prisión hasta el juicio junto a otros cinco barrabravas acusados de planificar y ejecutar a Nelson “Chivo” Saravia.


Juan Manuel Arévalo, el barrabrava de Newell’s detenido el jueves en su casa de Fray Luis Beltrán, quedó en prisión preventiva hasta la audiencia previa al juicio junto a otros cinco pesados de la tribuna rojinegra por haber participado del asesinato del ex jefe de la barra leprosa, Nelson “Chivo” Saravia.

Arévalo fue detenido en el allanamiento llevado adelante por fuerzas policiales en su casa de Sarmiento al 1200, en barrio Centro de Fray Luis Beltrán. Este domingo quedó en prisión al igual que otros cinco barrabravas de Newell’s: Guillermo Salvador Alegre, Alexis Brian Dittler, Kevin Nahuel Jambrina, Jonatan Ezequiel Burgos y Alejandro Nicolás “Rengo” Ficcadenti.

Según la investigación de los fiscales Luis Schiappa Pietra, David Carizza y Matías Edery, una veintena de barrabravas de Newell’s -entre los que estaba el beltranense Arévalo- se reunió la noche del 23 de octubre pasado en la casa de Guillermo “Chupa” Sosa en Garibaldi 3385 de Rosario para planificar el ataque criminal contra Saravia.

En ese lugar se organizó la logística del hecho, se prepararon los vehículos, se repartieron las armas, se cambiaron de ropas y se designaron los roles de cada uno de los partícipes en el hecho. Toda la logística fue organizada por Chupa Sosa y el Rengo Ficcadenti.

De acuerdo a la acusación, Arévalo intervino cargando combustible en los vehículos utilizados para ir hasta la casa del Chivo Saravia, en San Nicolás 3712 de Rosario. Luego formó parte del grupo de atacantes que regresó a calle Garibaldi y comunicó al resto el resultado del ataque escenificando el homicidio.

De un Peugeot 308 descendieron al menos cuatro personas que se dirigieron a la puerta de la casa de Saravia, forzaron la puerta con una patada e ingresaron armados. Al ver a la pareja de Saravia le consultaron “dónde está tu marido”. Ante el silencio de la mujer ingresaron al dormitorio donde estaba el líder de la barra rojinegra y lo ejecutaron a tiros.

Los atacantes que ingresaron fueron al menos cuatro, todos con armas de fuego. Luego del hecho regresaron al domicilio de Garibaldi 3385, a las 0.45 aproximadamente. Se cambiaron de ropas, dejaron las armas y realizaron a los que se quedaron un pormenorizado relato del asesinato de Saravia.

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