¿Y los Granaderos donde dormirán? Rossi ordenó cerrar el Batallón de Fray Luis Beltrán

Tras el escándalo generado por el robo de 26.000 balas del predio militar, el titular del Ministerio de Defensa tomó la extrema decisión. En el lugar pernoctan los granaderos que custodian el Convento de San Lorenzo


Luego de tomar estado público (esta mañana) la desaparición de 26 mil municiones calibre 9 en el Batallón de Arsenales 603 (ex 121) de Fray Luis Beltrán, el titular del Ministerio de Defensa de la Nación, Agustín Rossi, comunicó la cesación de toda su actividad y la remoción (pase a retiro) del coronel Hugo Víctor Meola, jefe de dicha unidad militar.

A través de un comunicado, el ministerio encomendó al jefe del Ejército argentino, teniente general César Milani, que la totalidad de armas, municiones y otros elementos sean relocalizados en otras unidades militares del país.

Respecto al futuro del histórico batallón beltranense, su futuro quedaría inmerso en una unidad de apoyo logístico, a las que en principio también se agregaría otra unidad, en este caso, de las llamadas emergencias (UMRE-Unidad Militar de Emergencias).

Con ello, el predio militar perderá toda importancia para el mapa militar nacional, y un gran interrogante se plantea con vistas a su futuro inmobiliario, es decir, si todas las tierras que ocupan seguirán en manos del Ejército, pues de nada le servirá sostener semejante estructura edilicia.

De hecho, en la actualidad la capacidad ociosa del lugar es enorme, pero dada la actividad que mantenía se decidió no reestructurarlo; es más,  en los últimos dos o tres años se “inyectó” más movimiento, y ello demandó que las viviendas allí radicadas y ocupadas muchas por familias que no eran militares tuvieran que devolverlas (las alquilaban) para, precisamente, cederlas a los nuevos uniformados con destino en Fray Luis Beltrán.

¿Qué será de todo eso? No solo de las viviendas en mención, sino también del resto de las inmensas instalaciones, en las que los Granaderos a Caballo que prestan sus servicios en el Convento San Carlos, de San Lorenzo, tienen un sector reservados para ellos.

Con el ordenado cierre del Batallón, volverá a plantearse la posibilidad de llevar adelante un proyecto que ya muchas veces se propuso, pero que hasta el momento nada se concretó, ya sea tanto la construcción de alguna terminal portuaria sobre sus barrancas, o el anuncio de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de instalar un moderno centro tecnológico.

Otro detalle no menor es la consecuencia que generará para Fray Luis Beltrán el retiro de las tropas -y sus familias- a los destinos nuevos que se les decida. Seguramente que la actividad económica local se resentirá por la pérdida de cientos de personas que formaban parte de ella.

Las versiones del robo de balas tuvo un correlato la semana pasada, cuando un programa periodístico de Radio 2 (Rosario) lo entrevistó a Rossi y lo consultó sobre esa vesión, a lo que el funcionario negó que hubiese cualquier “faltante de municiones o armas” en este Batallón. Una semana después, esa faltante quedó confirmada.

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