Barroso fue contundente al explicar por qué el gremio no optó por medidas de fuerza extremas durante los meses de falta de pago. Según el dirigente, era muy difícil que alguien quisiera adquirir una fábrica con pasivos contables y ambientales si además se le sumaba un conflicto laboral “explotado”. Para sostener esta estrategia, el sindicato debió realizar un esfuerzo económico inédito, destinando más de 50 millones de pesos de sus propios fondos para brindar asistencia directa de hasta 300.000 pesos a los trabajadores que no percibían sus haberes.
Respecto al estado de las instalaciones en el Cordón Industrial, el titular de Químicos reconoció que la planta no está hoy en condiciones de operar de manera segura ni ambientalmente sustentable. Por este motivo, se acordó que el regreso de los trabajadores será progresivo y a través de cuadrillas que realizarán un relevamiento exhaustivo de lo almacenado y de la compatibilidad físico-química de los residuos. Esta etapa técnica es fundamental para recuperar los permisos y habilitaciones que la gestión anterior perdió.
Sobre los retiros voluntarios, Barroso aclaró que se trata de una herramienta para dar salida a quienes ya consiguieron otro empleo o prefieren cerrar su ciclo, pero siempre bajo la garantía de que no se reduzcan las indemnizaciones. El dirigente subrayó que, aunque existe una recesión industrial, el mercado de tratamiento de residuos en la región tiene un potencial enorme, ya que actualmente solo se procesa el 10% de lo que se genera. Para el gremio, recuperar IDM no es solo una cuestión salarial, sino una necesidad estratégica para el entramado productivo de Santa Fe.
Finalmente, Barroso destacó la cultura del trabajo de la región y la importancia de que la dirigencia política entienda que el tratamiento de residuos es parte del costo de producir. Mientras se normalizan los seguros y la ART, el sindicato monitorea que el nuevo grupo adquirente cumpla con el cronograma de pagos para saldar las deudas acumuladas, que en algunos casos de trabajadores con mucha antigüedad llegan a cifras millonarias.






