Las manifestaciones, que por el momento se desarrollan de manera pacífica y sin interrupción del tránsito, podrían intensificarse desde la medianoche y extenderse a otros puntos de la región. Actualmente, hay presencia de camioneros en América, frente a la planta de Cargill; en General Villegas, en el cruce de las rutas nacionales 188 y 33; en Buchardo, en la intersección de las rutas provinciales 26 y 4; y también en Rufino.
En diálogo con medios locales, el transportista Carlos Orihuela explicó que la protesta surge ante la falta de equidad entre los costos operativos y los ingresos por viaje. “Un traslado a Rosario o Bahía Blanca debería dejarnos entre 600 y 700 mil pesos, algo lógico, pero hoy esa cifra cayó a unos 180 mil”, detalló. Además, advirtió que cualquier imprevisto mecánico puede afectar aún más la rentabilidad.
El camionero también cuestionó la falta de negociación en el sector: “Lo que queremos es que nos llamen a dialogar. Más allá de que estamos en un régimen donde se habla de libre comercialización, a nosotros no nos dan esa opción. Nos ponen una tarifa y no hay negociación por lo que vas a trabajar”, señaló. Y agregó: “Nos quedamos esperando que los aumentos se hagan de corazón”.
Los manifestantes indicaron que permanecerán al costado de las rutas por tiempo indeterminado, a la espera de que las entidades del sector revisen y actualicen las tarifas vigentes en función del precio del combustible.
Durante el fin de semana largo, la situación se mantiene en una tensa calma, con transportistas, en su mayoría propietarios de camiones, acompañados también por choferes, que sostienen el reclamo sin cortes totales, aunque no descartan profundizar las medidas si no obtienen respuestas.







