La crisis energética que atraviesa Funes dejó de ser un problema aislado para convertirse en una verdadera catástrofe urbana. La presidenta de la Empresa Provincial de la Energía, Anahí Rodríguez, reconoció públicamente que los reiterados cortes de luz y las fallas en la tensión están directamente vinculados al explosivo desarrollo inmobiliario que experimenta la ciudad.
Según explicó la funcionaria, el ritmo acelerado de nuevas construcciones supera ampliamente la capacidad de respuesta del sistema eléctrico. Esta falta de planificación integral genera una red sobrecargada, incapaz de sostener la creciente demanda energética de los nuevos barrios.
Frente a este escenario, desde la EPE intentan contener el impacto mediante cortes programados, que se informan con 72 horas de anticipación a través de sus canales oficiales. Estas interrupciones forman parte de tareas de mantenimiento preventivo, aunque resultan insuficientes ante la magnitud del problema.
Rodríguez también instó a los vecinos a utilizar la “Oficina Virtual” para recibir avisos personalizados, en un intento de mejorar la comunicación en medio de una situación cada vez más compleja.







